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Francia

"Si algunos policías cometen errores son protegidos", denuncia a RFI uniformado

Manifestaciones contra la ley de Seguridad Global el 28 de noviembre 2020 en Paris.
Manifestaciones contra la ley de Seguridad Global el 28 de noviembre 2020 en Paris. REUTERS - CHRISTIAN HARTMANN
Texto por: Orlando Torricelli
3 min

Crece la controversia sobre la violencia policial en Francia. RFI contactó a un policía de los servicios secretos, Alexandre Langlois, quien presentó su renuncia tras los últimos casos de abuso.

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Tras la ola de protestas frente al polémico artículo 24 de la ley de seguridad global, que limita la difusión de imágenes de la policía, y la onda de choque provocada por las imágenes de una brutal paliza policial, la institución se ha visto fuertemente cuestionada por su conducta.

El propio ministro del Interior, Gerald Darmanin, evocó la necesidad de plantear reformas al interior del cuerpo policial.

RFI habló con Alexandre Langlois, funcionario de los servicios secretos de la policía francesa y delegado del sindicato Vigi Police, quien presentó su renuncia.

RFI: Después de 14 años de servicio en la policía, usted ha decidido dejar la institución y ha enviado su carta de renuncia al ministerio del interior. ¿Por qué motivo?

Alexandre Langlois: Porque he dejado de creer que este oficio, el oficio que amo y por el cual ingresé en la institución, sea reformable desde el interior. Hoy no me reconozco en personas que llevan el uniforme y que golpean a la gente, que mutilan, que mienten y que redactan falsas acusaciones, y que, además, son apoyados por el poder político. Había dicho que seguiría en la policía -donde ingresé por convicción- para defender el interés general. Pero viendo que la policía nacional no funcionaba bien, intenté cambiar las cosas desde el interior y hacer evolucionar las mentalidades. Hoy veo que ese combate ya no es posible desde el interior y espero continuarlo al exterior.

RFI: ¿Contribuyeron a acelerar esta decisión el proyecto de ley sobre la seguridad global y el caso Michel Zecler, que recibió una brutal paliza por parte de un grupo de policías?

Alexandre Langlois: Efectivamente, la ley seguridad global y el caso Michel Zecler la aceleraron, están estrechamente ligados. El último cortafuego para proteger a los ciudadanos y tener una posibilidad de mostrar los disfuncionamientos de la policía nacional era filmar a los policías, pero el ministro quiere prohibirlo. El caso Zecler fue la ilustración perfecta de por qué a veces es necesario filmar a los policías, si no hubiese habido el video de Michel Zecler él estaría en prisión y los policías felicitados por su actuación. Nos encontramos frente a una completa inversión de valores, que esta ley puede autorizar y a una policía que deja de ser republicana.

RFI: ¿Es posible reformar la policía francesa?

Alexandre Langlois: Es posible reformarla, se podría comenzar por algo muy simple que los políticos no quieren hacer: reformar el control de la policía. En Francia tenemos una Inspección General de la Policía (IGPN): es la policía que se controla ella misma. Si uno cuestiona a la policía hay que hacerlo en la policía, y si pone en cuestión la jerarquía policial es ella misma quién decide de hacer o no la investigación. Esto permite a la jerarquía camuflar todos sus errores. Se juzgan entre ellos. Si algunos policías cometen errores, son protegidos, otros en cambio si los denuncian serán sancionados por falta de lealtad a sus superiores o desacreditar a la institución. Es necesario un control, no interno sino externo, como en la mayoría de los países europeos. Los policías corruptos serían sancionados y no cubiertos por su jerarquía y quienes denuncian no serían sancionados. Ese sería un primer paso para reformar la policía francesa.

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