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REVISTA DE PRENSA

La reseña de la prensa francesa del 5 de noviembre de 2012

Texto por: Jordi Batallé
4 min

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Por supuesto las elecciones presidenciales en Estados Unidos, pero también el décimo octavo congreso del Partido Comunista chino y la movilización de los obispos franceses contra el matrimonio entre homosexuales, son las noticias destacadas de la prensa francesa de hoy.

Cuando quedan pocas horas para que los estadounidenses elijan nuevo presidente, Libération prefiere dedicar su portada a China, donde el próximo jueves se abre el Congreso del Partido comunista que elegirá al sucesor de Hu Jintao, con el irónico titular “Pequeño salto adelante”, considerando que China cambia de cabeza, pero no de rostro.

Vincent Giret, quien firma el editorial de Libération, no puede evitar establecer un puente entre ambas orillas del Pacífico: cuando anochezca el jueves, China y Estados Unidos habrán elegido nuevo líder. Obama o Romney del lado americano, Xi Jinping, del lado chino, ya que, considera el editorialista, no hay duda de que este príncipe rojo tomará las riendas del Partido Comunista.

Hace solo diez o quince años, apunta Libération, se podría decir sin problemas cual de los dos acontecimientos era el más importante. Hoy esta evidencia se ha desvanecido: estar al frente de un país de casi mil quinientos millones de habitantes, que dobla su riqueza cada siete años desde hace treinta, puede compararse perfectamente con presidir el destino de una América herida en su orgullo de potencia decadente. Hillary Clinton, la Secretaria de Estado norteamericana, lo ha reconocido sin ambages: “America ha dado un vuelco”.

Para contener a la Union Soviética y mantener una dominación global, los Estados Unidos habían tejido después de la Segunda Guerra mundial estrechas relaciones con Europa. En nombre de la misma ambición deberán ahora establecer “vínculos traspacíficos” para contener a China. Por todos los medios diplomáticos, económicos y militares. Lo que está en juego es conducir a China para que asuma sus responsabilidades de potencia mundial. Hasta ahora ha aprovechado todas las ventajas de la mundialización comportándose como un pasajero clandestino del sistema internacional. Esto será para Xi Jinping, concluye Libération, una nueva revolución.

La prensa comunista dedica su portada a las elecciones de Estados Unidos

L’Humanité titula a toda plana: “Voto en plena tormenta económica”. Considerando que, mas que el huracán Sandy, el desempleo pesará sobre las urnas.

Patrick Apel Muller, no se anda con rodeos en el editorial de L’Humanité: ¡Ojala que sea elegido Obama!. Como la inmensa mayoría de franceses, apunta el editorialista, apostamos por el mal menor. Al ser Mitt Romney el líder de un movimiento en el que se encuentran los rostros más siniestros de Estados Unidos: los millonarios mas ávidos, los cruzados religiosos más arcaicos, racistas sin complejos, amantes de M dieciséis y otras armas, doctores “Strangelove” dispuestos a aventuras dementes, todos deseamos su derrota. Ya hemos tenido a Georges W. Bush ¿Qué catástrofes planetarias podría sembrar esta vez un nuevo presidente republicano? se pregunta L’Humanité.

A pesar de todo esto, Obama no incita tampoco al optimismo. El primer presidente negro de Estados Unidos ha decepcionado la confianza que habían depositado en él. La presión de los lobbies del dinero, la mecánica de un estado ultraliberal, el temor de perder esa parte de la opinión publica que ha pasado a la extrema derecha, concluye L’Humanité, le han hecho ceder ante los obstáculos.

Los obispos franceses frente a la futura ley del matrimonio entre homosexuales

A este tema dedica su portada el católico La Croix con el titular “Los obispos suben de tono”, haciéndose eco de las declaraciones del cardenal André Vingt Trois, en las que pedía a los cristianos que usaran todos los medios democráticos para hacer valer su punto de vista sobre el llamado “matrimonio para todos”.

El presidente de la Conferencia Episcopal francesa, apunta el editorial de La Croix, ha hablado en términos claros, colocando incluso al legislador ante sus propias contradicciones. Ha calificado de “estafa” una proposición de ley que niega la diferencia sexual, “uno de los fundamentos de nuestra sociedad”, en un momento en que “se receta una estricta paridad en numerosos terrenos de la vida social”, cita La Croix. Es un llamamiento lanzado a los responsables políticos para que decidan en conciencia, y no según una lógica de solidad partidaria. Los cristianos y los que comparten su punto de vista son invitados a movilizarse, en razón de que un matrimonio que haría desaparecer las menciones de “padre” y “madre” para remplazarlos por “Padre A” o “Padre B”, solo sería, concluye La Croix, “el matrimonio de algunos impuesto a todos".

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