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Revista de prensa

La reseña de la prensa francesa del 4 de febrero de 2013

Texto por: Jordi Batallé
4 min

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Los ecos de la visita del presidente francés François Hollande a Mali y las acusaciones de corrupción que hacen tambalear al presidente español Mariano Rajoy son las noticias destacadas por la prensa francesa de hoy.

“Hollande saborea la victoria francesa en Mali” es el titular de portada del conservador Le Figaro en la que bajo una imagen del presidente en pleno baño de multitudes, explica que en su discurso justificó la presencia francesa para luchar contra el terrorismo y para saldar una deuda con el pueblo maliense. Para Yves Thréard, quien firma el editorial de Le Figaro, si François Hollande ha vivido el sábado en Mali la “jornada más importante” de “su vida política”, ha buscado sobre todo transmitir tres mensajes durante su viaje: a los que le reprochaban su indecisión ha mostrado que sabe estar en el lugar correcto en los momentos cruciales. A los que se burlaban por su falta de carisma, ha respondido en Bamako con un discurso solemne con acentos gaullianos, lejos de la normalidad del inicio de su mandato. Y a los que criticaban el carácter neocolonial de esta intervención, ha replicado con palabras adecuadas, tanto sobre la lucha contra el terrorismo como sobre las nuevas relaciones que deben establecerse entre Francia y el continente africano. Sobre este último punto, añade Le Figaro, el jefe del Estado se ha mostrado hábil, al evocar la “deuda de sangre” francesa en relación a los combatientes africanos enrolados antaño en las filas del ejército galo, ha recordado una realidad histórica. Pero también ha despertado un sentimiento de fraternidad imborrable que confiere a Francia un estatuto, una influencia y una preeminencia en África oriental que nunca podrán reivindicar ni Estados Unidos, ni China ni Brasil. Al menos, concluye Le Figaro, mientras Francia sepa mantener ese espíritu, algo que no siempre ha sido el caso en los últimos veinte años.

Otros periódicos se centran ya en el futuro de Mali, como el católico La Croix que titula a toda plana: “Los nuevos frentes de la guerra en Mali”, constatando que después de la visita presidencial, la guerra entra en una nueva fase, a la vez militar, diplomática y política. Florence Couret se pregunta en el editorial de La Croix cuál es el sentido de la visita relámpago de Hollande a Mali, cuando los combates no han acabado todavía, más allá del golpe de efecto en los medios de comunicación. Para la editorialista, en primer lugar confortar a los malienses sobre la continuidad de la presencia francesa, al menos hasta que las fuerzas de la Misión Internacional de Apoyo a Mali estén completamente desplegadas. Prevenir también a los grupos terroristas que no les dará respiro en su huida, mientras sigan reteniendo a rehenes. Y sobre todo preparar la opinión para la segunda fase, una salida política de la crisis. Solución política, que los socios europeos, reticentes a la intervención militar, quieren impulsar. En otras palabras, añade La Croix, que la superioridad militar no basta. Y si es cierto que había que cortar el paso a los islamistas y liberar el norte del país, lo que ya se ha hecho, lo más difícil queda por hacer. Habrá que calmar las relaciones entre la población negra, mayoritaria, con las etnias blancas y escuchar, concluye La Croix, las reivindicaciones de las minorías.

En España la reivindicación de una gran mayoría es la dimisión del presidente Rajoy: Libération dedica toda una página de su sección internacional al asunto de corrupción en el que se ve envuelto el gobierno del PP, el partido conservador español. “Un perfume de crisis política envuelve a España” es su titular, destacando que el más grave caso de corrupción de los últimos veinte años está empujando a Mariano Rajoy a la dimisión. Sus declaraciones de inocencia absoluta del pasado sábado no han bastado para calmar los ánimos. Un sondeo publicado el domingo por el periódico El País indica que un 80% de españoles desean la dimisión de los dirigentes del PP y que 54% son favorables a una convocatoria de nuevas elecciones. Por otro lado, añade Libération, fue El País quien destapó el asunto al publicar “documentos secretos” que prueban que entre 1990 y 2008, todos los dirigentes del Partido Popular, incluido el ex presidente José María Aznar, recibieron sobres con dinero no declarado al fisco. Un mínimo de siete millones y medio de euros. Citado a menudo en los documentos, Mariano Rajoy, concluye Libération, habría recibido cerca de veinticinco mil euros anuales durante más de diez años.
 

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