Saltar al contenido principal
Revista de prensa

La reseña de la prensa francesa del 25 de marzo de 2013

Texto por: Jordi Batallé
4 min

Anuncios

Las reacciones a la inculpación del ex presidente Nicolas Sarkozy, las tensas negociaciones en Bruselas sobre el rescate de Chipre y la manifestación contra el matrimonio homosexual son los temas que destaca la prensa francesa de hoy.

“El desafío del encausado Nicolas Sarkozy al juez Gentil”, es el titular que dedica Le Monde a este caso, explicando que el que fuera jefe del Estado tuvo un duro intercambio verbal durante su declaración ante el magistrado, “las cosas no quedarán así” declaró Nicolas Sarkozy. Para el editorialista de Le Monde, evidentemente no es precisamente glorioso para un antiguo presidente verse implicado en este caso por la justicia. Sobre todo cuando espera ser un día un recurso para el país. Más evidente aún es serlo por “abuso de posición dominante”. Es decir, aclara el editorialista, por ser sospechoso de haber sacado partido en 2007 del supuesto estado de debilidad de la mujer más rica de Francia para mejorar discretamente las finanzas de su campaña electoral. Sin duda es también insoportable para Nicolas Sarkozy ver su honor puesto en entredicho por jueces de instrucción, de quienes en 2009 quería suprimir la función para transferirla a jueces de Tribunal de Justicia, con reputación de ser más dóciles. Pero nada de todo esto, apunta Le Monde, justifica el terrorífico proceso que contra esta decisión han iniciado los responsables de su partido la UMP. Antiguos ministros y actuales parlamentarios olvidan de manera sorprendente verdades elementales como que Nicolas Sarkozy ha vuelto a ser un ciudadano como los demás. Que una inculpación no quiere decir que sea culpable. Y sobre todo, concluye Le Monde, que la independencia de la justicia es uno de los fundamentos del Estado de derecho.

Chipre parece que ha olivado también que pertenecer a la zona euro, implica ciertas obligaciones: “Europa quiere cerrar el casino” es el titular de portada de Libération, haciendo referencia a las declaraciones del ministro francés de Finanzas, quien calificaba como “economía de casino” las finanzas chipriotas durante las tensas negociaciones sobre el rescate de la isla. “¡Todavía otro ultimátum!” se indigna Nicolas Demorand en el editorial de Libération. Pero lo que nos sorprende ahora, añade, es la duración de la crisis y su extensión. La lentitud de las respuestas, la ineficacia y quizás incluso el sin sentido de las teorías económicas para sacar a Chipre de la crisis. Un Estado con una extraña economía, no exactamente un paraíso fiscal, pero tampoco una zona de virtud bancaria o de escrúpulos excesivos, a pesar del compromiso adquirido con la comunidad internacional. Algo que no es un secreto para nadie. Y una vez más, el terror de los mercados financieros subraya lo moribunda que se encuentra nuestra economía, a merced de corrientes de aire de unos pocos millardos de euros. Que la mitad de la isla de Chipre llegue a reactivar el conjunto de esta maquinaria tóxica, concluye Libération, tiene valor de nueva advertencia.

Valor de advertencia al Gobierno tuvo la manifestación de ayer en París contra el matrimonio gay: “Volvieron en masa”, es el titular del católico La Croix, haciendo referencia a los miles de manifestantes que se oponen al “matrimonio para todos” que quieren ser escuchados y reclaman la retirada del proyecto de ley. Para Dominique Quinio, quien firma el editorial de La Croix, no todos los organizadores de la manifestación comparten la misma estrategia. Algunos quieren llevar el combate a sus últimas consecuencias, a pesar del riesgo de que no sirva para nada. Para los que tienen un compromiso político, se trata de apretar una palanca que desestabilice al actual Gobierno, fragilizado ya por la situación económica y social. Para otros lo importante es capitalizar esta movilización para limitar los efectos de la ley, sobre todo en cuestiones como la procreación asistida, o la gestación para terceros. Si los gobiernos temen las movilizaciones organizadas por los sindicatos, considera La Croix, la “sociedad civil” no tiene costumbre de dar miedo y su voz no ha sido escuchada seriamente, dando la impresión de una democracia con dos velocidades. Es importante, concluye La Croix, que el Gobierno admita que la manifestación de ayer es la de un colectivo que representa una parte de los franceses, al que debe tratarse con respeto y dar muestras de este respeto.

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.