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Revista de prensa

La reseña de la prensa francesa del 15 de abril de 2013

Texto por: Jordi Batallé
4 min

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La más que probable adopción esta semana del matrimonio entre homosexuales por el Parlamento francés y el cierre de los altos hornos de Florange en la región francesa de Mosela son las noticias que destaca la prensa francesa de hoy.

“Florange, acero traicionado” es el contundente titular de la portada de Libération, en la que explica que los últimos altos hornos de la industria del acero en Mosela van a apagarse esta noche, lo que pone fin a una lucha que deja exangüe a toda una región. “Hoy se apagan entre cólera y lágrimas”, escribe Eric Decouty en el editorial de Libération. Los altos hornos de Florange sólo van a ser un vestigio de una gloriosa historia industrial, de un pasado del que Mittal, el industrial del acero indio, quedará para siempre como su último enterrador. Pero la desaparición de este enclave, añade el editorialista, no sólo es un drama social y humano. Un oscuro velo ha caído sobre toda una región. Muestra de los daños que puede causar un capitalismo sin escrúpulos que hace del endeudamiento una herramienta de conquista. Pero sobre todo, considera Libération, supone un duro golpe a la palabra de los políticos. La de dos presidentes de la República. Ya que después de las promesas no cumplidas de Nicolas Sarkozy de no cerrar Gandrange, François Hollande no ha respetado sus compromisos referentes a Florange, pronunciados durante su campaña electoral subido a una camioneta arengando a una multitud de obreros. Gandrange ayer y Florange hoy atestan la idea de discursos demagógicos y de políticos impotentes, cuando ellos mismos, concluye Libération, habían hecho de estos enclaves industriales los emblemas de su política.

La lucha contra el matrimonio homosexual es el emblema de ciertos sectores de la derecha francesa. El conservador Le Figaro pone en portada la exasperación de los que se oponen al llamado “matrimonio gay”, por la precipitación del Gobierno al presentar esta semana el proyecto de ley ante la Asamblea Nacional, último trámite después de que fuera aprobado la semana pasado por el Senado. Para Yves Thréard, quien firma el editorial de Le Figaro, el responsable es François Hollande, quien de campeón de la síntesis ha pasado a ser el rey de la división. Como primer secretario del Partido Socialista, debió su longevidad a su capacidad de navegar en aguas turbias. Pero su fuerza de ayer se ha convertido en su debilidad de hoy. Por su incapacidad de mantener el rumbo y escuchar a sus conciudadanos. Las manifestaciones de enfado, apunta Le Figaro, se multiplican. En la calle los que se oponen al matrimonio homosexual denuncian el golpe bajo que acaba de asestarles, al precipitar la adopción de la ley. En una sociedad en la que los “ricos” como él les llama, se ven sometidos a la vergüenza pública, las clases medias aplastadas por los impuestos y los jóvenes víctimas de la desmoralización. En las empresas, en las que el clima social es tormentoso. En las asambleas parlamentarias, en las que el proyecto de publicación del patrimonio de los políticos levanta ampollas. “Lo que está en juego, es la división o la reunión”, afirmaba François Hollande, seguro de si mismo, durante las elecciones. Once meses más tarde, la división está por todos lados. ¿Hasta dónde llegará? concluye preguntándose Le Figaro.

La prensa de izquierdas acusa a grupos extremistas de envenenar el debate del matrimonio gay: “Matrimonio homosexual, baile de ultras”, es el titular de portada del comunista L’Humanité, en la que constata que católicos integristas y otros grupúsculos extremistas han multiplicado sus acciones violentas este fin de semana, pero que después de que lo hiciera el Senado el viernes, la Asamblea Nacional debería adoptar el proyecto de ley esta semana. La presentación en segunda lectura a la Asamblea Nacional prevista para finales de mayo del proyecto de ley de matrimonio para todos, ha sido avanzada a este miércoles. Una manera, considera L’Humanité, de intentar poner fin a la guerrilla en la que se han lanzado los oponentes al texto. Pero algo de lo que se felicitan sus defensores. Por otro lado, apunta L’Humanité, ha sido lanzada una inaciativa por asociaciones y partidos políticos de izquierda para denunciar los llamamientos a la violencia de Christine Boutin, diputada conservadora, y de otros oponentes al proyecto. Enfrentamientos violentos en los que homosexuales ya han sido víctimas de agresiones este fin de semana.
 

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