Revista de prensa

La reseña de la prensa francesa del 24 de octubre de 2013

Texto por: Alexandra Pineda
3 min

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El principal titular de Le Figaro se refiere al reclamo que le hizo la canciller alemana Angela Merkel al presidente Obama, tras enterarse de que sus llamadas telefónicas eran interceptadas por los estadounidenses. La noticia está ilustrada con una foto en la que la canciller alemana aparece con su celular en la mano derecha y con cara de estar de muy mal humor. Le Figaro asegura en efecto que Angela Merkel se enfureció al enterarse de que ella también era blanco del espionaje estadounidense e inmediatamente llamó a Barack Obama para pedir explicaciones. Muy incómodo con la situación, el presidente estadounidense desmintió y poco después su portavoz salió también a desmentir. Pero, según Le Figaro, los términos bastante vagos utilizados por el portavoz Jay Carney permiten seguir pensando que es posible que las comunicaciones celulares de la señora Merkel hayan sido escuchadas por las grandes orejas de la NSA. Europa no descubre el escándalo de espionaje, pero cuando toca directamente a la canciller alemana, el asunto adquiere una magnitud espectacular en Europa, comenta el matutino francés.

Otro asunto que preocupa a los europeos es el tema de la inmigración después de los dramas recientes en Lampedusa. Al respecto, Le Figaro publica un reportaje en Lampedusa. Esa isla que queda a medio camino entre Sicilia y Túnez recibe un flujo continuo de inmigrantes provenientes del continente africano que desembarcan vivos o muertos, escribe el matutino y recuerda que el pasado 3 de octubre Lampedusa fue escenario de un dramático naufragio que dejo 366 muertos. Todos ellos eran candidatos al asilo en Europa. Le Figaro anota que ese tema de la inmigración será abordado hoy por los jefes de Estado europeos en la cumbre de Bruselas, durante la cual el jefe del gobierno italiano Enrico Letta va a pedir a sus homólogos un plan de acción coordinado. Pero los habitantes de Lampedusa no esperan mucho de la cumbre, asegura el periódico y agrega que los isleños temen que las buenas intenciones de los europeos se reduzcan a redoblar la militarización del Mediterráneo, lo cual no detendrá el flujo de hombres y mujeres que vienen a Europa huyendo de las guerras, de la miseria y de las dictaduras.

El vespertino Le Monde también habla de inmigración, de los trabajadores inmigrantes en Qatar. Los trabajadores inmigrantes que, según el artículo de Le Monde, son el 90 por ciento de la población del emirato y el 95 por ciento de la mano de obra. Pero allí la regla es la no integración de los extranjeros, que son deseados para hacerlos trabajar pero son vistos como indeseables, dice el periódico. Relata las condiciones infrahumanas en que vive y trabaja la mano de obra extranjera en Qatar. Todas las reglas laborales son casi sistemáticamente violadas en los espacios de trabajo donde se apilan hombres y mujeres. Hombres y mujeres que duermen en galpones donde se alinean centenares de camas superpuestas. Los sanitarios suelen estar en un estado deplorable y el ambiente general es descrito por un nepalés como no apto para los seres humanos. Otro nepalés afirma que trabajar en Qatar es como estar en la cárcel, en una jaula. En esas condiciones viven y a menudo mueren los trabajadores que crean la riqueza de Qatar, y los que están construyendo las instalaciones para el Mundial de Fútbol 2022.
 

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