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Petróleo

Caída de precios del petróleo: Washington actúa como intermediario entre Moscú y Riad

Un petrolero en el puerto de Ras al Jair, unos 185 km al norte de Dammam, en Arabia Saudí, el 11 de diciembre de 2019
Un petrolero en el puerto de Ras al Jair, unos 185 km al norte de Dammam, en Arabia Saudí, el 11 de diciembre de 2019 AFP/Archivos
Texto por: Orlando Torricelli
3 min

Producto de la pandemia, la ralentización económica mundial y la consiguiente caída del consumo han generado una brutal caída de los precios del petróleo, histórica desde el 2002. Una situación exacerbada por una guerra de precios entre Rusia y Arabia Saudita, que pone en aprietos a los productores estadounidenses de petróleo de esquisto. Trump abordó telefónicamente el tema con Putin para buscar una solución.

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Producto del confinamiento de las principales capitales, se estima que la demanda de crudo ha caído en un 25%, por debajo de los 20 dólares el barril. Si bien buena parte de las refinerías han disminuido el volumen de sus operaciones, hay tal cantidad de petróleo en los depósitos que incluso podría poner en dificultad a mediano plazo las capacidades de almacenamiento.

En ese contexto, para que el precio del barril vuelva a rondar los 40 dólares, los expertos estiman que habrá que esperar, por lo menos a mediados del 2021.

Arabia Saudita y Rusia, que figuran entre los tres principales productores mundiales de crudo junto con los Estados Unidos, están envueltos en una guerra de precios, desde que fracasaron las negociaciones sobre un recorte de la producción, propuesta por Arabia Saudita para mantener las cotizaciones. Rusia rehusó limitar su producción. Frente al desplome de precios, Donald Trump comentó que se trataba de una pugna en Rusia y Arabia Saudita. « Se han vuelto locos », dijo.

Aumento récord de exportación de crudo saudita

Arabia Saudita dispone de las mayores reservas de petróleo y ha anunciado su intención de aumentar sus exportaciones a 10 millones 600 mil barriles diarios a partir de mayo. Para muchos analistas, la apuesta de Riad es llevar a la quiebra a sus competidores, beneficiando más tarde, en 2021 o 2022, de menor competencia para subir los precios.

El problema es que las primeras víctimas de esta jugada saudita podrían ser los productores estadounidenses. Sobre todo los de petróleo de esquisto, cuyo nivel de rentabilidad se sitúa entre los 45 y los 55 dólares. Un precio muy por encima de las actuales “cotizaciones coronavirus" que rondan los 20 dólares.

Productores latinoamericanos en peligro

Pero además de los estadounidenses, los grandes perjudicados son los productores medianos, incapaces de pesar sobre las orientaciones del mercado. Es el caso de algunos países latinoamericanos que, habiendo elaborado presupuestos sobre una cotización que ahora se ha desvanecido, hoy se ven obligados a vender a pérdida. Afrontan un abismo financiero.

Los sauditas parecen haber hecho oídos sordos al llamado del Secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo al príncipe heredero Mohamed Ben Salmán para calmar los mercados frente a la crisis que se perfila.

Esta perspectiva ha llevado al Kremlin y la Casa Blanca a descolgar el teléfono. A cambio de un gesto, Vladimir Putin podría pedir una flexibilización de las sanciones económicas que pesan sobre Rusia y no solo sobre su país. Trump ha dicho que encontrarán un acuerdo.

Con AFP

 

 

 

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