Llega a París corresponsal francesa expulsada de facto por China

Anuncios

Pekín (AFP)

La corresponsal en China del semanario francés L'Obs, Ursula Gauthier, expulsada de facto del país tras publicar un artículo que no agradó a las autoridades chinas, llegó a París el viernes por la mañana, constató la AFP.

Gauthier había abandonado el país asiático el jueves, después que las autoridades se negaran a renovar su visado de periodista tras un artículo en el que describía la política represiva llevada a cabo por Pekín en Xinjiang, una gran región de mayoría musulmana en el oeste del país.

El artículo de la periodista "defendió claramente actos de terrorismo y asesinatos crueles de inocentes, lo cual provocó la indignación del pueblo chino", afirmó hace días el ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.

"No he conseguido entablar un diálogo con China desde hace mes y medio, es kafkiano", lamentó el jueves Gauthier en su piso de Pekín, horas antes de abandonar el país.

La corresponsal, que llevaba seis años en el país asiático, dijo estar "cansada" antes de meter, visiblemente emocionada, sus numerosas maletas en el coche de una amiga y de salir con dirección al aeropuerto internacional de Pekín, donde la esperaban dos diplomáticos franceses encargados de asistirla.

"Todo esto por un artículo de análisis sobre una situación, un artículo hecho por todos los otros medios de comunicación del mundo", dijo a su llegada al aeropuerto francés Charles de Gaulle.

Gauthier explicó que, en casos similares en el pasado, los periodistas "renovaron su carta en el último momento el 31 de diciembre". En esta ocasión, "hubo demasiadas declaraciones públicas, era imposible [para los chinos] dar marcha atrás", indicó.

"Voy a continuar escribiendo sobre China", añadió.

La cancillería francesa, igual que otros países europeos, "multiplicó las gestiones" para impedir esa expulsión, aseguró un comunicado oficial del gobierno francés.

Es la primera vez que un corresponsal extranjero es expulsado de China desde 2012, cuando las autoridades echaron a Melissa Chan, que trabajaba para el canal de noticias catarí Al Jazeera.