Un tribunal de Moscú decide si impone una pena de cárcel a Navalni

Agentes de seguridad frente al tribunal de Moscú, donde comparece el opositor ruso Alexéi Navalni, el 2 de febrero de 2021
Agentes de seguridad frente al tribunal de Moscú, donde comparece el opositor ruso Alexéi Navalni, el 2 de febrero de 2021 Kirill Kudryavtsev AFP
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Moscú (AFP)

El opositor ruso Alexéi Navalni, cuyo arresto desencadenó protestas masivas, comparece este martes ante un tribunal de Moscú por haber violado el control judicial en un caso que se remonta a 2014 y que podría acarrearle varios años de prisión.

Dos días después de manifestaciones en toda Rusia que se saldaron con numerosas detenciones, sus simpatizantes llamaron a congregarse este martes frente al tribunal moscovita que decidirá a partir de las 10H00 locales (07H00 GMT) sobre el destino del opositor.

Todo apunta a un posible encarcelamiento de Navalni: el lunes la fiscalía consideró "legal y justificada" la demanda de los servicios penitenciarios (FSIN), que exigen que vuelva a prisión.

Este activista anticorrupción y enemigo del Kremlin fue encarcelado a su vuelta a Rusia el 17 de enero, tras una convalecencia de varios meses en Alemania por un envenenamiento del que acusa al presidente Vladimir Putin.

Motivo del arresto: la violación, según las autoridades, de las condiciones de una pena de prisión condicional de tres años y medio que ahora podría convertirse en condena firme.

Navalni cumplió parte de la condena bajo arresto domiciliario, pero se expone a unos dos años y medio de cárcel.

El opositor de 44 años es objeto de múltiples procedimientos judiciales.

El viernes comparecerá por "difamación" contra un antiguo combatiente por haber criticado una campaña publicitaria a favor del Kremlin en la que aparecía. Se arriesga a sanciones que van desde una multa a cinco años de prisión.

También está acusado en una investigación por fraude, un delito que se castiga con hasta diez años de detención, por haber malversado, según las autoridades, donaciones dirigidas a su organización, el Fondo de Lucha contra la Corrupción (FBK).

- Un juicio tras otro -

Desde su regreso, la justicia rusa ha multiplicado las acciones contra Navalni y sus aliados políticos, de los cuales casi todos están bajo arresto domiciliario, encarcelados o procesados desde hace unas semanas.

Algunos se enfrentan a penas de prisión por haber violado las "normas sanitarias" contra el coronavirus organizando manifestaciones, mientras que a otros se les acusa de haber incitado a los menores a participar en concentraciones prohibidas.

El opositor logró movilizar a sus partidarios con dos fines de semana consecutivos de manifestaciones, especialmente en regiones rusas tradicionalmente más apáticas que Moscú o San Petersburgo. Esta vez hubo protestas en más de un centenar de localidades.

La respuesta policial fue masiva: el domingo hubo más de 5.400 arrestos en todo el país, un récord en la historia reciente de Rusia, según la oenegé OVD-Info.

Las fuerzas de seguridad acordonaron el centro de Moscú, lo que impedía acercarse a la plaza Lubianka, sede de los servicios de seguridad del país (FSB) y lugar inicial de la cita.

Estas protestas también están alimentadas por la difusión de una investigación del opositor que acusa a Putin de beneficiarse de un "palacio" a orillas del mar Negro, descargada más de 100 millones de veces en YouTube.

"Este es el comienzo de un largo proceso. Para el poder sería muy peligroso si las manifestaciones fueran reprimidas y la protesta se volviera latente", declara a la AFP el politólogo Konstantin Kalachev, que recuerda que 2021 es un año electoral en Rusia, con elecciones legislativas previstas en otoño.

"Esta sensación puede transformarse en voto de protesta", agrega el politólogo.