El jefe del Pentágono quiere tranquilizar a los aliados de la OTAN

El secretario de Defensa, Lloyd Austin, da un discurso  en el Pentágono el 10 de febrero de 2021
El secretario de Defensa, Lloyd Austin, da un discurso en el Pentágono el 10 de febrero de 2021 SAUL LOEB AFP
4 min
Anuncios

Washington (AFP)

El nuevo jefe del Pentágono, Lloyd Austin, reafirmará esta semana el compromiso de Estados Unidos con la OTAN y prometerá a sus aliados que, desde ahora, ninguna decisión importante se tomará sin tenerlos en cuenta, una forma de dejar atrás la presidencia de Donald Trump.

Los ministros de Defensa de la Alianza Atlántica mantendrán encuentros virtuales el miércoles y el jueves, y se espera que Austin transmita un mensaje "positivo sobre la pertinencia de la OTAN", indicó el viernes el portavoz del Pentágono, John Kirby.

"Quiere revitalizar nuestro compromiso con la alianza", añadió el portavoz. Y su mensaje "será que somos mejores cuando actuamos juntos; trabajar en equipo nos hace más fuertes, y la seguridad colectiva es una seguridad compartida".

La cuestión espinosa de la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán, prevista para principios de mayo, encabezará la agenda, pero no se espera ninguna decisión al respecto, advirtió Kirby.

"Es el comandante en jefe (el presidente Joe Biden) quien toma ese tipo de decisiones", recordó el portavoz. Pero esa reunión de ministros ayudará a Austin a "construir su reflexión y el tipo de recomendaciones que tendrá que hacerle" al mandatario.

"Y como le dijo a sus homólogos, en particular a los de la OTAN, ninguna decisión se tomará sin consultas y conversaciones con ellos", añadió.

En virtud del acuerdo histórico de febrero de 2020 entre Washington y los talibanes, Estados Unidos se comprometió a retirar todas sus tropas de Afganistán antes de mayo de 2021, a cambio de garantías de seguridad por parte de los insurgentes.

Washington redujo el 15 de enero a 2.500 soldados su contingente en el país, el número más bajo desde 2001, mientras que sus aliados de la OTAN mantuvieron a sus efectivos en Afganistán.

Pero, a raíz de un aumento de los ataques de los talibanes en los últimos tiempos, un grupo consultivo del Congreso estadounidense pidió aplazar la retirada total prevista en mayo.

- Cambio de tono -

Entre los demás temas abordados en la reunión estará la suspensión de la retirada parcial de las tropas estadounidenses de Alemania, decidida por Trump.

El expresidente anunció en junio que quería reducir a 25.000 soldados el contingente estadounidense estacionado en el país europeo, formado actualmente por 34.500 militares.

Esa retirada no había comenzado cuando Biden llegó a la Casa Blanca el 20 de enero, indicó a la AFP otro portavoz del Pentágono, el teniente coronel Thomas Campbell. "Aún estábamos en fase de planificación", explicó.

Durante su mandato, Trump insistió en "hacer pagar" a los aliados de Estados Unidos por su defensa, lo que contribuyó a enfriar las relaciones con ellos. Pero el mensaje ha cambiado con la nueva administración.

"Creo que el secretario de Defensa va a recordar que la seguridad colectiva es una seguridad compartida", dijo Kirby, que indicó que los aliados de la OTAN se comprometieron en 2014 a dedicar el 2% de su presupuesto a la Defensa.

"Pero creo también que reconocerá que muchos de nuestros aliados de la OTAN alcanzan, e incluso superan, ese 2%, y que muchos hacen grandes esfuerzos para lograrlo", añadió.

Se espera asimismo que los ministros hablen de los yihadistas extranjeros que siguen detenidos en campos del noreste de Siria administrados por las fuerzas kurdas. En este asunto, el gobierno de Biden coincide con el de su predecesor y pide a la comunidad internacional que repatríe a sus ciudadanos.

Según la ONU, más de 64.000 personas, entre ellas un 15% de extranjeros, viven en esos campos de detención. Son sobre todo mujeres y niños, familiares de yihadistas del grupo Estado Islámico.

La mayoría de los países con ciudadanos en esos campos no quieren repatriarlos. Algunos, incluida Francia, sólo aceptaron un número limitado de niños huerfanos de yihadistas.

Por último, las tensiones con Turquía podrían estar en la agenda de los encuentros tras la adquisición por Ankara de misiles de defensa rusos S400. La nueva administración estadounidense reclamó a su hómologa turca que renunciara a esas armas, siguiendo la senda marcada por el gobierno de Trump.