Una separatista catalana se entrega ante un juez español tras tres años en Bélgica

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Barcelona (AFP)

La separatista catalana Meritxell Serret, procesada como integrante del gobierno de Carles Puigdemont durante el intento de secesión de 2017, se entregó este jueves ante la justicia española tras más de tres años en Bélgica, indicó el Tribunal Supremo.

"La procesada ha comparecido con la finalidad de ponerse a disposición del Tribunal y regularizar su situación procesal de rebeldía", indicó en un comunicado este alto tribunal, encargado de la causa sobre la tentativa separatista en esta región nororiental.

En octubre de 2019, doce dirigentes catalanes fueron condenados por esos hechos, nueve de ellos con penas de 9 a 13 años de cárcel por sedición. La justicia persigue a otros presuntos implicados que marcharon a Bélgica como Serret o el mismo expresidente Carles Puigdemont.

Responsable del departamento de Agricultura del antiguo gobierno regional, Serret se arriesga a una condena por desobediencia que no comportaría penas de prisión.

Inicialmente también estaba encausada por malversación pero la acusación cayó porque, en el juicio celebrado en 2019 contra los otros doce dirigentes, no se evidenciaron gastos de su departamento para financiar el referéndum ilegal de independencia celebrado el 1 de octubre de 2017.

"Consecuentemente, tras su entrega, la decisión del magistrado instructor ha sido la de citarla para ser interrogada en fechas cercanas" y hasta entonces "quedará en libertad", indicó.

Según informó su partido Izquierda Republicana, Serret quiere asumir el cargo de diputada regional obtenido en las elecciones del 14 de febrero, en las que los separatistas revalidaron su mayoría absoluta con su formación como primera fuerza dentro del bloque.

Su vuelta se produce días después de que Puigdemont y otros dos separatistas en Bélgica vieran cómo el Parlamento Europeo les suspendía su inmunidad parlamentaria como eurodiputados, abriendo la puerta a que la justicia común estudie una posible extradición a España.

En su caso están acusados de delitos más graves como sedición y malversación que, en caso de una hipotética condena, conllevarían su ingreso en prisión.