Un año después de su megaconfinamiento, India sufre retraso en vacunaciones y aumentan contagios

Una mujer ante un puesto de tests de covid-19, en la villa miseria de Dharavi, en Bombay, India, el 24 de marzo de 2021
Una mujer ante un puesto de tests de covid-19, en la villa miseria de Dharavi, en Bombay, India, el 24 de marzo de 2021 Indranil MUKHERJEE AFP
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Nueva Delhi (AFP)

Un año después de imponer el confinamiento más duro del mundo para luchar contra el covid-19, India quiere acelerar la vacunación de sus 1.300 millones de habitantes mientras registra un aumento de contagios que amenaza con minar los esfuerzos realizados para superar al virus.

El primer ministro, Narendra Modi, anunció en marzo de 2020 el confinamiento total del país para "salvar a sus ciudadanos" del coronavirus, pero esto empujó a las carreteras a millones de trabajadores pobres que, tras perder sus empleos de la noche a la mañana, abandonaron las grandes ciudades para regresar al campo, inclusive a pie, encontrando muchos la muerte en el camino.

El segundo país más poblado del mundo ha registrado más de 11,7 millones de casos de covid-19 y más de 160.000 muertes, convirtendose en el tercer país más afectado por detrás de Estados Unidos y Brasil.

Aún así, las autoridades se han mostrado optimistas respecto a su capacidad para combatir eficazmente al coronavirus, subrayando la baja tasa de mortalidad registrada en el país.

El mayor fabricante de vacunas del mundo ha lanzado una campaña ambiciosa para inocular a 300 millones de personas para finales de julio, pero lleva un gran retraso, con solamente 50 millones de personas vacunadas hasta la fecha.

Además, un aumento a más de 40.000 nuevos contagios diarios amenaza al progreso alcanzado, puesto que esta tasa se había reducido a menos de 9.000 a comienzos de febrero, tras el pico de 100.000 diarios en septiembre. Las restricciones se han flexibilizado gradualmente y la economía se reactiva.

Pero, el estado occidental de Maharashtra, donde se encuentra la capital financiera, Bombay, está nuevamente muy afectado y se vio obligado a imponer confinamientos localizados y pruebas obligatorias en áreas con mucha movilidad.

- "Vacunar no es una solución mágica" -

"Tenemos que reconocer que actualmente enfrentamos un número creciente de casos en muchas regiones del país y la vacunación debe ser un aspecto clave en el conjunto de la respuesta estratégica", indicó a la AFP el experto en salud Anant Bhan.

El enorme país del sur de Asia empezó vacunando a los trabajadores sanitarios en primera línea, mayores de 60 años y mayores de 45 con enfermedades graves, en enero. A partir de abril, todos los mayores de 45 también podrán serán vacunados.

Anand Krishnan, profesor de medicina comunitaria en el instituto indio de ciencias médicas de Nueva Delhi, afirma que el "enfoque burocrático de la vacunación" obstaculiza la campaña.

Los funcionarios deben mostrarse más flexibles, indican otros expertos entrevistados por la AFP, y facilitar el acceso a la vacunación a las poblaciones más pobres y ancianas, inclusive en establecimientos privados.

Para ellos, es esencial educar a las comunidades sobre la necesidad de la inoculación para vencer las reticencias. También es primordial resolver las dificultades endémicas de un sistema de salud con falta de financiación.

Unos tres millones de vacunas diarias se han añadido respecto al plan original, pero la campaña sigue por detrás del objetivo del gobierno.

"Deberíamos llegar a diez millones de vacunas diarias", dijo a la AFP Gautam Menon, profesor de física y biología en la universidad de Ashoka (Haryana, norte), "es la única manera real que nos permitirá superar esta terrible prueba a largo plazo", añadió.

Los especialistas opinan que la campaña podría intensificarse en las regiones más afectadas para contener la nueva oleada de contagios. Añaden que el gobierno no debe apostar únicamente a su aplicación oficial para hacer que las personas se vacunen, en un país en que el acceso a internet y teléfonos móviles no está aún democratizado.

Y, también recuerdan que los gestos de protección siguen siendo más que nunca esenciales y advierten contra las concentraciones masivas, religiosas, políticas y otras. Porque, dice Anant Bhan, "las vacunas no son una solución mágica".