Condena internacional por sangrienta represión en Birmania

Columnas de humo en Rangún, capital económica de Birmania, el 27 de marzo de 2021
Columnas de humo en Rangún, capital económica de Birmania, el 27 de marzo de 2021 STR AFP
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Rangún (AFP)

Los jefes militares de una docena de países condenaron este domingo la sangrienta represión de la víspera en Birmania, en la que murieron al menos 90 personas, entre ellas varios menores, a manos de las fuerzas de seguridad que abrieron fuego contra los manifestantes.

Birmania está sumida en el caos desde el golpe militar que depuso al gobierno civil de Aung San Suu Kyi generando protestas masivas en todo el país en favor de la democracia.

La junta gobernante realizó el sábado una demostración de fuerza con motivo del Día de las Fuerzas Armadas, mientras el balance de muertos desde el golpe militar del 1 de febrero se eleva a 423, según una onegé local.

Los jefes militares de una docena de países, incluidos Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón, Corea del Sur y Alemania, condenaron el uso letal de la fuerza contra manifestantes desarmados en Birmania.

"Un militar profesional sigue estándares internacionales de conducta y es responsable de proteger -no de dañar- a las personas a las que sirve", aseguran, antes de "urgir" a las fuerzas armadas birmanas que "depongan la violencia y trabajen para restaurar su respeto y credibilidad de cara a la población de Birmania".

Este domingo, los birmanos están convocados a nuevas manifestaciones al tiempo que se celebrarán los funerales de muchas víctimas de la jornada más sangrienta desde el golpe.

Manifestantes con banderas salieron de nuevo a las calles de la ciudad de Bago, noreste de Rangún, y la pequeña ciudad de Moe Kaung en el Estado de Kachin.

El violencia sacudió la víspera a todo el país y el ejército utilizó para dispersar a los manifestantes munición real en más de 40 cantones de nueve regiones, entre ellos Rangún, la mayor ciudad del país, según la onegé de defensa de los derechos de los presos políticos, AAPP.

Al caer la noche del sábado, al menos 90 personas habían perdido la vida, según esta onegé, pero la prensa local eleva el balance a 114 muertos.

"Las fuerzas de la junta dispararon con armas automáticas en zonas residenciales, matando a muchos civiles, entre ellos a seis menores entre 10 y 16 años", declaró la la AAPP.

"El hecho de que el régimen militar ilegal apunte a los menores es un acto de inhumanidad grave".

- Bombardeos aéreos -

Paralelamente, un grupo de rebeldes armados de la minoría étnica de los Karen, la Unión Nacional Karen, aseguró que fue blanco de bombardeos por aviones militares de la junta en el este el sábado, unas horas después de que el grupo rebelde allanara una base militar.

Hsa Moo, una activista de derechos humanos de este Estado, dijo que tres personas perdieron la vida y al menos ocho resultaron heridos.

"Hay gente preocupada por la posibilidad de que se repitan los ataques aéreos", dijo esta activista a la AFP.

Esta acción marca el primer ataque aéreo de este tipo desde que el ejército controla el poder, contra la V Brigada de la Unión Nacional de Karen (KNU), uno de los mayores grupos armados del país, que asegura que representa a la etnia karen.

La junta no comentó inmediatamente el bombardeo ni hubo confirmación oficial de las víctimas.

El líder de la junta, el general Min Aung Hlaing, volvió a justificar durante el desfile militar del sábado el golpe de Estado por el presunto fraude en las elecciones de noviembre, en las que venció el partido de Aung San Suu Kyi, y prometió cederá el poder tras unas nuevas elecciones.

"La democracia que deseamos sería una democracia indisciplinada si se violara la ley y no se respetara", aseguró.