Presidente de Mozambique anuncia que los yihadistas fueron "expulsados" de Palma

Desplazados internos de la ciudad de Palma en Pemba, Mozambique, el 2 de abril de 2021
Desplazados internos de la ciudad de Palma en Pemba, Mozambique, el 2 de abril de 2021 Alfredo Zuniga AFP/Archivos
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Maputo (AFP)

Los yihadistas fueron "expulsados" de la ciudad de Palma, afirmó el miércoles el presidente de Mozambique, Filipe Nyusi, dos semanas después del sangriento ataque contra esa ciudad portuaria del norte.

"Los terroristas fueron expulsados de Palma", dijo el jefe de Estado, en un discurso retransmitido por televisión, añadiendo sin embargo que aún no había que "cantar victoria" en este conflicto con los combatientes islamistas, que empezó hace más de tres años.

Los grupos armados que desde 2017 aterrorizan la provincia de Cabo Delgado, rica en gas natural, se conocen como Al Shabab ("los jóvenes" en árabe) y han jurado lealtad al grupo Estado Islámico (EI).

El 24 de marzo, grupos armados perpetraron un ataque de gran envergadura, reivindicado por el EI, en esta ciudad de 75.000 habitantes. Decenas de civiles murieron, además de policías y militares, aunque no hay por ahora un balance oficial de víctimas.

Las autoridades mozambiqueñas dijeron que habían recuperado el control de la ciudad el lunes y que un número "importante" de milicianos islamistas había muerto en esta operación, según fuentes militares.

Varios testigos del ataque y fuentes de seguridad describieron a muertos tirados en las calles y cuerpos decapitados, el método característico de los yihadistas en esta provincia, fronteriza con Tanzania, donde llevan practicando una violencia espectacular desde 2017.

Las imágenes emitidas por la televisión mozambiqueña mostraron casas en ruinas, un hospital devastado y vehículos en cenizas. En medio de numeroso militares fuertemente armados, algunos habitantes recogían alimentos.

Las autoridades mozambiqueñas afirmaron haber recuperado parcialmente el control de la ciudad el lunes y haber matado a un número "significativo" de combatientes islamistas, tras varios días de ofensiva para retomar Palma, que cayó en manos de los rebeldes a finales de marzo.

El comandante de las operaciones, Chongo Vidigal, dijo que podía sentir "el olor de los cadáveres de los terroristas". Desde los primeros ataques, las fuerzas gubernamentales fueron incapaces de luchar eficazmente contra los rebeldes.

- Reunión de urgencia -

El último ataque yihadista provocó reacciones de algunos países occidentales y estados del sur de África, preocupados por que la rebelión yihadista se extienda fuera de Cabo Delgado.

Seis presidentes de la Comunidad para el Desarrollo del África Austral (SADC) tienen previsto celebrar una reunión de urgencia el jueves sobre la cuestión.

"Nuestro gobierno ha expresado a la comunidad internacional las necesidades de lucha contra el terrorismo y estas necesidades están siendo evaluadas", dijo el presidente Filipe Nyusi.

El ataque también ha agravado la crisis humanitaria en la región. Casi 11.000 personas han sido desplazadas, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Otras 23.000 personas siguen cerca del emplazamiento de Total.

Más de 670.000 personas ya se han visto obligadas a abandonar sus hogares a causa de la violencia en la región, según la ONU.

Durante las dos últimas semanas, muchas personas han seguido vagando por el monte, sin alimentos ni acceso al agua, caminando hasta las ciudades vecinas para buscar refugio, o hasta la frontera con Tanzania en el norte.

Los grupos armados, que controlan el estratégico puerto de Mocimboa da Praia desde agosto de 2020, han aumentado su poder en el último año, multiplicando sus ataques.

La oenegé Acled ya contabilizaba 2.600 muertos antes del ataque de Palma, la mitad de ellos civiles.