La mayor concentración en la Explanada de las Mezquitas desde el covid-19

Fieles musulmanes participan en las primeras oraciones del viernes del mes sagrado del ramadán, el 16 de abril de 2021 en el complejo de la mezquita de Al Aqsa, en la ciudad vieja de Jerusalén
Fieles musulmanes participan en las primeras oraciones del viernes del mes sagrado del ramadán, el 16 de abril de 2021 en el complejo de la mezquita de Al Aqsa, en la ciudad vieja de Jerusalén Ahmad Gharabli AFP
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Jerusalén (AFP)

Gracias a una intensa campaña de vacunación, miles de musulmanes se reunieron el viernes en Jerusalén, en la Explanada de las Mezquitas, para la primera gran oración del Ramadán desde el comienzo de la pandemia de covid-19.

El acceso a este sitio se cerró al público el año pasado durante el Ramadán debido a la pandemia de coronavirus. Su reapertura se llevó a cabo bajo estrictas condiciones sanitarias, limitando el número de fieles.

En las últimas semanas, Israel, que en 1967 anexionó la parte oriental de Jerusalén -donde se encuentran los santos lugares-, puso en marcha una serie de medidas de desconfinamiento gracias a una intensa campaña de vacunación que permite mayores concentraciones en los lugares de culto.

"Es la primera vez que podemos estar a plena capacidad desde el comienzo de la pandemia", destaca a la AFP el jeque Azzam Al Khatib, director del Waqf, organismo que administra los lugares santos musulmanes de la Ciudad Vieja.

El viernes, poco después del comienzo de la oración, un fotógrafo de la AFP confirmó la presencia de miles de fieles.

Para Mustafa Abu Sway, otro miembro del Waqf, esta reunión fue la "más importante" en Al Aqsa desde el comienzo de la pandemia.

"Es un día de oro", resume sonriendo Daud Salhab, de 65 años, barba blanca y áspera, al salir de la oración, a propósito de este regreso al tercer lugar santo del islam, después de un Ramadán "encerrado en casa" el año pasado.

- La luz al final del túnel -

"Desde que reabrieron Al Aqsa el año pasado (después de 10 semanas de cierre) es necesario rezar respetando una distancia de un metro entre cada persona, pero allí (en la Explanada de las Mezquitas) estábamos apretados unos contra otros", comenta Mohamed, un médico de 34 años.

Si bien algunas decenas de miles de palestinos se reunieron el viernes, su número era inferior a las reuniones anteriores a la epidemia de coronavirus, testifican muchos fieles.

"La gente todavía tiene miedo del coronavirus y tienen razón" pero al menos "vemos la luz al final del túnel", afirmó este palestino de Jerusalén este.

Para esta primera oración del viernes desde el comienzo del mes del ayuno musulmán esta semana, las autoridades israelíes anunciaron que permitirían la entrada al país de "10.000 palestinos vacunados", provenientes de Cisjordania.

"Estas medidas se tomaron para permitir la libertad de culto y limitar la posible propagación del covid-19", subraya la Unidad de Coordinación de las Actividades del gobierno israelí en los Territorios Palestinos (COGAT).

"Varias personas de mi familia que viven en Ramala (Cisjordania) no han podido venir porque no han recibido la autorización", señala Majd Abu Myyaly, un vigilante de 27 años.

Designada con el nombre de Haram al Sharif (Noble Santuario) por los musulmanes y de Monte del Templo por los judíos, la Explanada de las Mezquitas alberga la Cúpula de la Roca y la Mezquita Al Aqsa.

Está administrada por el Waqf de Jerusalén, organismo que depende de Jordania.