El partido en el poder en Cabo Verde, vencedor de las legislativas

El primer ministro saliente de Cabo Verde, Ulisses Correia e Silva, saluda a sus seguidores el 18 de abril de 2021, tras anunciar la victoria de su partido, el Movimiento para la Democracia, (MpD) en los comicios legislativos
El primer ministro saliente de Cabo Verde, Ulisses Correia e Silva, saluda a sus seguidores el 18 de abril de 2021, tras anunciar la victoria de su partido, el Movimiento para la Democracia, (MpD) en los comicios legislativos Seyllou AFP
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Praia (Cabo Verde) (AFP)

Los caboverdianos dieron su voto de confianza al primer ministro saliente, Ulisses Correia e Silva, para reactivar la economía de Cabo Verde, muy golpeada por la pandemia, al otorgar una amplia victoria a su formación de centroderecha en las legislativas del domingo, según el recuento prácticamente concluido en la madrugada del lunes.

En el poder desde 2016, el jefe del gobierno de 58 años, antiguo ejecutivo de un banco de Cabo Verde, exministro y exalcalde de la capital, Praia, reivindicó la victoria ante la prensa, mientras sus partidarios festejaban ante la sede de su partido y en otras partes de la ciudad.

"Es una gran victoria, la victoria de Cabo Verde. Hemos logrado convencer a los caboverdianos del acierto de la línea de conducta del gobierno durante un periodo muy difícil y del acierto de nuestras propuestas para el futuro", declaró Ulisses Correia e Silva.

Su formación, el Movimiento por la Democracia (MpD), sumaba 36 de los 72 escaños del Parlamento con el 98,2% de los centros de votación escrutados, según resultados de la Comisión Electoral Nacional.

El partido, que tenía 40 diputados en la legislatura anterior, puede esperar lograr al menos 37 escaños, lo que le daría la mayoría absoluta, cuando lleguen los resultados de los últimos tres centros de la diáspora, todavía por escrutar.

La formación de centroderecha aventaja al PAICV (socialista) de Janira Hopffer Almada, que obtiene 29 escaños, igual que en 2016.

La candidata del expartido único y exministra, de 42 años, pierde su apuesta de llevar de nuevo al poder a la formación histórica de izquierda y convertirse en la primera mujer en dirigir el gobierno de esta antigua colonia portuguesa.

Hopffer Almada reconoció su derrota ante sus partidarios y felicitó al primer ministro saliente, además de anunciar su próxima dimisión de la presidencia de su partido, que asumió en 2014.

- Economía golpeada -

Las elección se han celebrado en pleno marasmo económico del país por la pandemia.

En 2020, el archipiélago de 550.000 habitantes situado a unos 600 km de las costas de Senegal, muy dependiente del turismo -25% de su PIB- registró una recesión histórica de 14,8%.

El país cuenta un total de 20.254 casos de covid-19 y 190 muertos, cifras, no obstante, relativamente bajas en comparación con la situación en otras partes del mundo.

Pero actualmente registra un aumento importante con una incidencia de 189 casos por 100.000 habitantes, el más alto de África, según datos del periodo del 5 al 11 de abril.

Los dos principales candidatos prometieron vacunar a la mayoría de la población y medidas para diversificar los ingresos del país para relanzar la economía.

- Modelo de democracia -

"Ha demostrado su valía. Era importante mantener una forma de continuidad en este periodo difícil que es el covid", se felicitó tras su victoria Cleidiria Fernandes Moreira, una de la jóvenes electoras de 24 años vestida con una camiseta roja el color del partido.

Alejada de los dos principales partidos, la Unión Caboverdiana Independiente y Democrática (UCID, demócrata cristiana) conquistó cuatro escaños. Otras tres pequeñas formaciones en liza no han logrado entrar en el nuevo Parlamento.

Desde las elecciones libres de 1991, este pequeño país de África occidental, modelo democrático en el continente, no ha registrado ningún incidente ni violencia relacionada con las elecciones o sus resultados.

"La estabilidad (...) es nuestro petróleo, nuestro diamante", dijo a la AFP Correia e Silva unos días antes de la elección.

Cabo Verde está dotado con un régimen semiparlamentario donde el primer ministro domina el ejecutivo y el presidente (Jorge Carlos Fonseca, MpD) tiene un papel de árbitro.