En Dinamarca, los "Men in Black" gritan su hartazgo ante las reglas sanitarias

Manifestantes saludan mientras participan en una marcha organizada por el movimiento antirrestricción "Hombres de Negro" en Copenhague, Dinamarca, el 10 de abril de 2021
Manifestantes saludan mientras participan en una marcha organizada por el movimiento antirrestricción "Hombres de Negro" en Copenhague, Dinamarca, el 10 de abril de 2021 Martin Sylvest Ritzau Scanpix/AFP/Archivos
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Copenhague (AFP)

"¡Soy fan de la libertad! Las restricciones son ridículas": Anders ha optado por expresar en medio de la calle su descontento frente a las reglas sanitarias anti-covid. Dos veces al mes, desfila con los "Men in Black" (hombres de negro), movimiento heterogéneo en Dinamarca, derivado en parte del 'hooliganismo'.

En esta marcha sabatina, este plomero cuarentón dice estar presente en defensa a su derecho a la libre circulación, sin mascarillas, tests ni vacunas.

"Deberíamos poder decidir por nosotros mismos", indicó a la AFP, en tanto en su país, un número cada vez mayor de actividades están condicionadas a la presentación de un 'pasaporte sanitario'.

Un "coronapas" ampliamente aceptado por los daneses, a la mayor parte de los cuales no les importa la revuelta.

Pero ese día son un millar golpeando el pavimento para manifestar su hartazgo. Para muchos, el covid es solamente una gripe desagradable, cuyo contagio es cuestionable. La prueba, argumentan, es que nadie se ha contagiado en sus concentraciones. Tras las que rara vez se realizan pruebas de detección...

Vivian, de 29 años, madre y estudiante, llegó desde Aarhus (oeste) para afirmar que "las restricciones impuestas por el gobierno arruinan al comercio y a la salud mental".

Nacido en Facebook a fines de 2020, "Men in Black"es el grupo más ruidoso del pequeño movimiento de protesta del país escandinavo, más famoso por su calidad de vida que por su espíritu contestatario.

Entre los integrantes de este movimiento derivado en parte del 'hooliganismo', hombres jóvenes algo inquietantes, vistiendo camisetas negras, con el cabello corto y algunos encapuchados, portando latas de cerveza, corean "Mette ciao!" --en referencia al nombre de la primera ministra--, o "¡Libertad para Dinamarca!".

Pero también hay niños, un gran corazón luminoso y carteles que proponen "abrazos gratis", lo que aporta algo de jovialidad.

Tras mantener tensiones con la policía el invierno (boreal) pasado, los desfiles actualmente son muy controlados y generalmente se realizan en paz.

- Tendencia complotista -

Entre los manifestantes, complotistas y antivacunas se codean con libertarios y gente corriente.

Aunque ha echado a un destacado activista antimusulmán, el movimiento abarca a todo el espectro político, pese al escepticismo hacia los partidos instituidos.

En Dinamarca, donde la confianza respecto a las autoridades es una de las más altas del mundo, esta mentalidad es inusual.

"Comparten cierto nivel de desconfianza hacia el gobierno y la generación de conocimiento", señaló Eske Vinther Jensen, director de una empresa de análisis de redes sociales.

Inclusive, aunque la movilización está restringida "a una muy pequeña parte de la población", Facebook ha tenido un rol clave en el surgimiento de medio centenar de grupos anti-restricciones, indica este experto en desinformación en tiempos del covid-19.

Mascarillas, pasaporte sanitarios, vacunación y penas más duras por violar las reglas anti-covid... La lista de reclamos del "MIB" ha aumentado.

Uno de los cabecillas del movimiento, Morten, afirma que "el corona es una estafa" y que cuentan con más de 23.000 seguidores en Facebook.

Par su amigo Dennis, afecto a las teorías del complot, el covid es "una excusa para almacenar nuestro ADN en una base de datos".

En cambio, Jensen afirma que estas reuniones brindan "la ocasión de crear un debate público más inclusivo, con personas de las que no teníamos conocimiento antes".