Líder de Boko Haram está "gravemente herido", según fuentes de inteligencia

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Kano (Nigeria) (AFP)

El jefe del grupo yihadista Boko Haram, Abubakar Shekau, resultó gravemente cuando intentó suicidarse para evitar ser capturado por yihadistas rivales vinculados al Estado Islámico en el noreste de Nigeria, afirmaron este jueves fuentes próximas a los servicios de inteligencia.

Tras una serie de enfrentamientos con combatientes del grupo rival Estado Islámico de África del Oeste (ISWAP), Abubakar Shekau y varios de sus hombres se vieron rodeados el miércoles en su feudo, el bosque de Sambisa, explicaron las fuentes.

"Para evitar ser capturado, Shekau se disparó una bala en el pecho, y la bala le atravesó el hombro. Está gravemente herido", afirmó una de las fuentes.

Algunos de sus combatientes consiguieron escapar y llevárselo con ellos, precisó la fuente.

Otra fuente de los servicios de inteligencia dijo a la AFP que Abubakar Shekau resultó gravemente herido tras haber detonado unos explosivos en la casa en la que se había refugiado junto a sus secuaces.

"Estamos investigando", se limitó a decir el portavoz del ejército nigeriano, Mohammed Yerima, al ser preguntado al respecto por la AFP.

El noreste de Nigeria es escenario de una insurrección yihadista desde hace más de diez años. Este conflicto, que empezó con los ataques de Boko Haram en 2009, ha causado más de 40.000 muertos y forzado a 2 millones de personas a dejar sus hogares.

La violencia se ha extendido a los vecinos Níger, Chad y Camerún.

Abubakar Shekau y su grupo secuestraron en 2014 a casi 300 adolescentes de un colegio femenino de Chibok, despertando indignación en todo el mundo. Desde el inicio de la insurrección, el jefe yihadista ha sido dado por muerto en varias ocasiones.

En 2016, el grupo se escindió en dos, con la facción histórica por un lado -dirigida por Shekau-, que controla la zona del bosque de Sambisa, y la facción del ISWAP, reconocida por el grupo Estado Islámico (EI), que tiene su bastión en torno al lago Chad.

Ambos grupos yihadistas combaten contra el ejército nigeriano y entre sí por controlar el territorio. En los últimos años, el ISWAP ha ido ganando fuerza y territorio, lanzando ataques más sofisticados.