La profunda crisis de la formación antisistema italiana M5E

El Movimiento 5 Estrellas pretendía acabar con la casta política y económica en Italia
El Movimiento 5 Estrellas pretendía acabar con la casta política y económica en Italia Gregorio Borgia POOL/AFP/Archivos
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Roma (AFP)

El Movimiento 5 Estrellas (M5E), la formación antisistema italiana fundada por un cómico tras la crisis financiera del 2008, que pretendía acabar con la casta política y económica, se encuentra en una profunda crisis después de tres años en el poder.

En 2018, el movimiento provocó un verdadero terremoto al ganar con el 33% de los votos las elecciones legislativas, haciéndose con el control del Ejecutivo.

Tres años después, muchas de las "estrellas" o batallas del movimiento, considerado "populista", dejaron de brillar, socavadas por las divisiones, los cambios de programa y las promesas incumplidas.

Además, ya no cuentan con un líder reconocible y tienen que luchar para entrar en los sondeos de popularidad.

"Están perdiendo el control", observa Piergiorgio Corbetta, profesor emérito de la Universidad de Bolonia.

Por supuesto, el movimiento sigue en la pelea: forma parte del gobierno de coalición nacional liderado por el economista Mario Draghi y sigue siendo el mayor partido representado en el Parlamento.

Sin embargo, entre un cuarto y un tercio de sus parlamentarios se han ido o han sido expulsados, y según las encuestas solo el 17% tiene una opinión favorable sobre su gestión, dos veces menos que en las elecciones legislativas del 2018.

Muchos esperaban que el ex primer ministro Giuseppe Conte retomara el control del movimiento y lo reviviera, pero su designación está bloqueada por luchas internas.

Los antisistema resultan "totalmente insignificantes" en el gobierno de Draghi, con solo cuatro ministros de los 23, subraya Piergiorgio Corbetta.

"No niego que estamos atravesando una fase tensa y difícil", reconoció a la AFP el diputado del M5E Sergio Battelli.

"El movimiento ha evolucionado, ha cambiado, ha cometido errores (...) pero llegó para quedarse", asegura.

- Ni de derecha ni de izquierda -

El cómico y actor Beppe Grillo, junto con Gianroberto Casaleggio, un empresario de internet, apoyados por las grandes protestas bajo el lema "Vaffa" ("Vaffanculo", "Vete a la mierda") contra la corrupción y otros flagelos endémicos de la península, fueron los fundadores del movimiento en 2009.

Sin base ideológica clara, conquistaron a los votantes descontentos por las medidas de austeridad impuestas a raíz de la crisis de la deuda en la eurozona del 2011-2012, que dejó a Italia al borde de la insolvencia financiera.

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Su batalla era ante todo contra la corrupción, contra las élites, contra el "sistema".

El movimiento, que suele considerarse "ni de derecha ni de izquierda", juraba también que jamás firmaría alianzas con los partidos tradicionales.

Una promesa que ha quebrado muchas veces desde entonces. Al final de las elecciones de 2018 y pese a la victoria arrasadora obtenida, no podía gobernar solo y tuvo que sellar un infeliz pacto con la ultraderechista Liga de Matteo Salvini, un partido contra la inmigración.

Un año después la experiencia terminó abruptamente y el movimiento optó por aliarse con el Partido Democrático de centro izquierda (PD).

Con la elección en febrero del economista y expresidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, como primer ministro, el movimiento aceptó formar parte de una amplia alianza con la Liga y el PD, abandonando además su severa crítica al llamado salvador del euro cuando lideraba la entidad europea.

- "Contra los eslóganes" -

Entre 2018 y 2021, el M5E abandonó o evitó hablar de sus múltiples batallas, entre ellas la oposición a la construcción de una nueva línea de alta velocidad (LGV) en el norte de la península, que tildaba de fuente de corrupción y mala gestión.

También registró algunas victorias, como la introducción en 2019 de la "renta básica de ciudadanía".

Enrico Garitta, activista del M5E en Sicilia, cree que el movimiento ha aprendido mucho en el ejercicio del poder.

"Algunos temas que defendía [antes de estar en el poder], como por ejemplo la salida de país de la zona Europa, eran sólo eslóganes", estima.

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Algunas personalidades populares, como Alessandro Di Battista, le han dado la espalda a esa transformación del movimiento y desean formar un nuevo partido, quizás con la ayuda del hijo del cofundador, Gianroberto Casaleggio.

Davide Casaleggio, quien heredó de su padre la plataforma digital que constituye la columna vertebral de la organización, se niega a ceder el control, privando al M5E de acceder al blog oficial, a las listas de sus miembros y al sistema de votación en línea.

Por ello Giuseppe Conte no ha podido ser designado oficialmente como su líder.

"Se tendrá que resolver el problema en los tribunales. No se ve otra solución", advierte el diputado Battelli.