Exlíder de la extrema derecha austriaca se declara inocente en juicio por corrupción

Viena (AFP) –

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El ex vicejefe de gobierno de Austria y otrora líder del ultraderechista Partido de la Libertad (FPÖ) se declaró este martes inocente en su juicio por corrupción, en un caso derivado de un escándalo que hizo caer al gobierno en 2019.

Heinz-Christian Strache, con traje oscuro y mascarilla, negó haber intentado favorecer a uno de sus allegados a cambio de donaciones a su antiguo partido y de vacaciones.

Hace dos años, fue filmado en cámara oculta cuando proponía contratos públicos a una mujer que se hacía pasar por la sobrina de un oligarca ruso, a cambio de un apoyo electoral.

La secuencia, grabada en la isla española de Ibiza, conmocionó al mundo político, provocando elecciones anticipadas y el inicio de investigaciones.

Las declaraciones realizadas en este video están "grabadas en la memoria colectiva", destacó la fiscal en la apertura de las audiencias en el tribunal regional de Viena.

El acusado, de 52 años, es sospechoso de haber intervenido para que una clínica privada de cirugía estética fuese incluida entre los establecimientos reembolsados por la seguridad social.

El propietario de la clínica, Walter Grubmüller --también en el banquillo de los acusados-- fue un donante del FPÖ y había invitado a Strache a su yate, así como a períodos de vacaciones en una casa en la isla griega de Corfú.

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Según mensajes de texto examinados, Strache preguntó abiertamente a su interlocutor "qué modificación a la ley" deseaba para que su establecimiento, especializado en cirugía estética, "fuese finalmente tratado de manera justa" y Grubmüller respondió que le haría llegar un proyecto de ley.

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El ex político ultraderechista retomó el argumento este martes ante el tribunal, donde se presentó como un "justiciero" que consideraba "vergonzosa" la situación de las clínicas.

Su abogado, Johann Paueret, aseguró que actuó por "convicción" y no porque hubiera recibido la promesa de favores.

En ese momento, Strache negociaba con los conservadores para formar una coalición. Una vez en el poder, la extrema derecha obtuvo la cartera de Salud.

La legislación fue modificada poco después, lo que permitió a la clínica ser asimilada por la seguridad social y, según estimaciones de expertos, tenía derecho a recibir fondos públicos por un importe de 2,2 millones de euros (2,6 millones de dólares) al año.

El juicio debe terminar el viernes y la pena podría ser de hasta cinco años de prisión.

Más allá de este proceso, otros políticos se encuentran en el punto de mira de la justicia, entre ellos el jefe de gobierno, el conservador Sebastian Kurz.

Los magistrados buscan saber si el dirigente, de 34 años, mintió deliberadamente en 2020 ante una comisión parlamentaria, negando cualquier intervención en el nombramiento de un familiar a la cabeza de una empresa pública.

Heinz-Christian Strache, que ya está acusado de malversar dinero del partido por más de medio millón de dólares, afirma ser víctima de una campaña de difamación.

El FPÖ --que cayó de 26% en las urnas en 2017 a 16% en 2019-- acaba de nombrar a su cabeza al antiguo ministro del Interior, Herbert Kickl, encargado de restaurar la imagen de este movimiento fundado por antiguos nazis en los años 1950 y que hoy mantiene una retórica hostil al islam y a los refugiados.