Sudán del Sur cumple diez años con poco que celebrar

Juba (AFP) –

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Sudán del Sur conmemora este viernes su primera década de existencia pero poco hay que celebrar en un país sumido en una guerra civil y una grave crisis humanitaria.

El 9 de julio de 2011 Sudán del Sur se convirtió oficialmente en el país número 193 del mundo después de décadas de guerra para emanciparse del norte de Sudán. Pero el júbilo que se apoderó esa noche de las calles de la capital, Juba, hace tiempo que ha desaparecido.

En diciembre de 2013 el país se hundió en una guerra civil, que en cinco años causó más de 380.000 muertos, unos cuatro millones de desplazados (un tercio de la población) y una grave crisis humanitaria.

En septiembre de 2018 se firmó oficialmente un acuerdo de paz entre el presidente Salva Kiir y su rival Riek Machar y los dos hombres dirigen el país, el primero como presidente y el segundo como vicepresidente.

Pero a pesar de sus importantes recursos petroleros, Sudán del Sur no avanza. La situación incluso ha empeorado: con altos índices de violencia entre comunidades y una crisis económica con una inflación galopante y "los niveles más altos de inseguridad alimentaria y desnutrición desde la independencia", según la ONU.

Alrededor del 60% de la población sufre inseguridad alimentaria, incluidas 108.000 personas en riesgo de hambruna, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

"Los primeros diez años de la historia de este joven país estuvieron marcados por muchos sufrimientos", declararon el jueves en un comunicado Estados Unidos, Reino Unido y Noruega, que habían favorecido las negociaciones, lamentando que "la promesa de paz y prosperidad que representaba la independencia no se haya cumplido".

- Una carrera y un discurso -

El país no celebra oficialmente su independencia desde 2014.

Este año, las autoridades ordenaron a la población celebrarlo en privado, oficialmente debido a la epidemia de covid-19.

El presidente Salva Kiir también invocó el miércoles sanciones internacionales que "empobrecen" -según él- a Sudán del Sur y privan al Estado de ingresos. "Por eso no celebraremos el décimo aniversario como a los habitantes les hubiera gustado", declaró a la televisión keniana.

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El jefe de Estado pronunciará un discurso el viernes por la mañana, retransmitido por la televisión y la radio públicas.

El único acto público previsto es una carrera de 10 kilómetros en Juba, la "Great South Sudan Run" (Gran Carrera de Sudán del Sur).

Se había programado el juramento de los diputados del Parlamento "reconstituido", cuya composición se anunció en mayo, pero se aplazó sin explicaciones.

Esta "reconstitución" del Parlamento, según una composición negociada entre las partes firmantes del acuerdo de 2018, es una de las medidas tomadas para evitar una nueva guerra.

La mayoría de estas disposiciones, como la creación de un ejército "unificado" con las fuerzas que se enfrentaron durante la guerra civil, todavía no se han aplicado.

- Violencia entre comunidades -

La debilidad de las instituciones, la corrupción y la miseria han disparado la violencia interétnica y el crimen en muchas regiones que escapan de la autoridad del Estado.

Según la ONU, más del 80% de las víctimas civiles registradas en 2021 sufrieron violencia entre comunidades o actos de milicias.

Los almacenes con ayuda y el personal humanitario también son blanco de la violencia: siete cooperantes resultaron muertos este año en el país.

"Casi tres años después de haber dado la bienvenida a la firma del acuerdo, muchas tareas siguen inacabadas. El ciudadano de a pie no percibe las ventajas tangibles de la paz", lamentan Estados Unidos, Reino Unido y Noruega en un comunicado.

"En adelante el gran desafío al que se enfrenta Sudán del Sur es recuperar el sentido de unidad, de fuerza y de esperanza que prevalecía hace diez años", añaden.