Con sus nuevos poderes, el presidente tunecino emprende cruzada anticorrupción

Túnez (AFP) –

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El presidente tunecino Kais Saied, que acaba de decretar el cierre temporal del parlamento, ha aprovechado sus poderes excepcionales para lanzar una cruzada anticorrupción, exigiendo cuentas a 460 hombres de negocios que se lucraron durante la era del dictador Zine El Abidine Ben Ali.

Tres días después de haber suspendido la actividad parlamentaria durante un mes y de haberse arrogado el conjunto del poder ejecutivo, el jefe del Estado criticó las "malas decisiones económicas" adoptadas durante los últimos años en Túnez, durante una reunión con el presidente de la patronal (UTICA) el miércoles por la noche.

Saied, que todavía no ha nombrado a un nuevo primer ministro, denostó a "quienes saquean dinero público".

Son "460" hombres de negocios y empresarios, que deben "13.500 millones" de dinares (4.000 millones de euros, 4.700 millones de dólares) al Estado, recordó, citando un viejo informe elaborado por una comisión de investigación sobre corrupción y malversaciones bajo el régimen de Ben Ali.

"Ese dinero debe regresar al pueblo tunecino", recalcó el presidente. Para ello, prevé ofrecer acuerdos judiciales a los empresarios sospechosos: que paguen las sumas requeridas -que irían a parar a las regiones menos desarrolladas de Túnez- a cambio de no abrir diligencias contra ellos.

Tras meses de crisis política, el presidente, cuyas prerrogativas suelen limitarse a la diplomacia y la seguridad, se hizo con el poder el domingo, asegurando actuar de acuerdo con la Constitución. Una decisión denunciada como un "golpe de Estado" por su principal rival, el partido de inspiración islamista Ennahdha.

- Investigaciones anticorrupción -

Poco antes de su discurso, la fiscalía general tunecina, bajo órdenes directas del presidente en el nuevo estado excepcional, anunció una investigación contra Ennahdha, su partido aliado Qalb Tounes y la formación Aich Tounsi, por su presunta financiación con dinero del extranjero de sus respectivas campañas electorales en 2019.

Ennahdha es el principal partido en el parlamento, Qalb Tounes fue fundado por el hombre de negocios Nabil Karoui y Aich Tounsi es una pequeña formación creada por una mecenas, Olfa Terras Rambourg, elegida diputada en 2019.

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A principios de octubre de 2019, el Tribunal de Cuentas y un partido opositor, Corriente Democrática, presentaron ante la fiscalía denuncias contra Karoui, Terras y Ennahdha.

En esas denuncias se acusaba a esas formaciones de beneficiarse de financiación extranjera o de origen desconocido, algo prohibido por la ley tunecina.

Saied también anunció una célula de crisis para gestionar la pandemia de covid-19, bajo supervisión militar.

Túnez enfrenta un colapso de su sistema sanitario ante un nuevo pico de la pandemia. Con 12 millones de habitantes, el país ha registrado 19.000 decesos relacionados con el nuevo coronavirus, una de las peores tasas de mortalidad en el mundo.

País con escasos recursos naturales, una de sus fuentes de divisas son los fosfatos. Pero la producción se hundió después de la revolución de 2011, a causa de una falta de inversión y las repetidas huelgas.

Saied expresó su deseo de que "los fosfatos vuelvan su actividad en el pasado" y aludió indirectamente a las sospechas de corrupción, de "gente en el seno del parlamento que se protege con la inmunidad" de sus cargos.