Siria

Esperando la ayuda humanitaria en Homs

Imagen de una calle de Homs, ciudad siria asediada durante semanas por el ejército sirio.
Imagen de una calle de Homs, ciudad siria asediada durante semanas por el ejército sirio. REUTERS/Moulhem Al-Jundi/Handout
Texto por: RFI
4 min

Naciones Unidas, Francia y Estados Unidos protestaron enérgicamente por el bloqueo del convoy humanitario que se dirigía a la ciudad siria de Homs para asistir a la población victima de la ofensiva de las tropas de Bashar Al-Asad contra la rebelión siria.

Anuncios

Después de Homs, el ejército sirio bombardeó el domingo la ciudad de Rastan. Situada en el centro del país, esta ciudad había sido declarada “libre” el 5 de febrero por la Armada Siria Libre (ASL), que regrupa a los combatientes que se oponen al régimen de Bachar Al Assad. Siete personas murieron, según las últimas informaciones del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, entre los cuales cuatro niños.

En la oposición muchos creen que el régimen concentrará sus fuerzas en Rastan y que luego irá hasta Quosseir, a 15 kilómetros de Homs, controlada en gran parte por los rebeldes.

Mientras, el convoy de siete camiones del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y de la Media Luna Roja Árabe Siria (CRAS) sigue esperando que las autoridades sirias les dejen entrar en  Homs y asisten a la población de los alrededores de la ciudad. El jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja, Jakob Kellenberger, consideró que era “inaceptable "que gente que espera ayuda urgente desde hace semanas no haya recibido apoyo". 

La situación en Siria es "inaceptable, intolerable", afirmó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien pidió a las autoridades sirias que "dejen ingresar sin condiciones" a la ONU, ayuda humanitaria. El representante de Siria ante Naciones Unidas, Bashar Jaafari, acusó a Ban Ki-moon, de "difamar" a su país en esta crisis. La Casa Blanca condenó también los últimos actos de violencia cometidos por el régimen sirio en la ciudad de Homs, al afirmar que eran "escandalosos" y "horribles", y llamó a "todos los países del mundo" a impedir que continúen.

El avión oficial que trajo de Líbano a los periodistas franceses Edith Bouvier y William Daniels, evacuados el jueves de Homs, aterrizó el viernes en el aeropuerto militar de Villacoublay, al sur de París. Los periodistas fueron recibidos por el presidente francés. En una breve declaración, Nicolas Sarkozy dijo que el régimen sirio deberá "rendir cuentas ante jurisdicciones penales internacionales" por la muerte de dos periodistas y los "crímenes" cometidos. También rindió homenaje al fotógrafo francés Rémi Ochlik, muerto el 22 de febrero en el bombardeo de un barrio de Homs atacado por el ejército sirio, durante el cual resultó herida Edith Bouvier. Nicolas Sarkozy anunció que Francia cerrará la embajada de Damasco.

El régimen sirio hace caso omiso de las críticas de la comunidad internacional.
El ejército disparó contra miles de personas que se manifestaron en todo el país para reclamar que el Ejército Sirio Libre (ESL) pueda recibir armas desde el extranjero, tras la caída del bastión rebelde de Baba Amr, en la ciudad de Homs (centro).

Al menos 37 personas murieron el viernes como consecuencia de la represión, incluyendo a 10 en Baba Amr después de que las fuerzas del régimen ocuparon el jueves ese barrio. La ciudad de Homs es uno de los principales focos de contestación en Siria, un país que vive desde mediados de marzo pasado una revuelta contra el régimen del presidente Bashar al Asad, cuya represión causó ya más de 7. 500 muertos,
Según la ONU.

Ejemplo de la intensidad de los bombardeos de las últimas semanas, la organización Human Right Watch (HRW) anunció este viernes haber analizado una foto realizada por satélite de Baba Amr tomada el 25 de febrero y haber contabilizado 950 cráteres en las calles y 640 edificios dañados.

Reunidos en la cumbre de Bruselas, los dirigentes de la Unión Europea (UE) advirtieron al régimen de Asad que los responsables de la sangrienta represión
"tendrán que responder de sus actos". Una participación de la Corte Penal Internacional para sancionar la represión en Siria necesita del visto bueno del Consejo de Seguridad de la ONU, donde Damasco cuenta con el apoyo de Rusia y China.

Moscú, no obstante, comenzó a distanciarse de Damasco. "Las reformas propuestas (por el régimen sirio) deberían haberse aplicado hace ya mucho tiempo", dijo este viernes el primer ministro y candidato a las presidenciales Vladimir Putin, quien negó que su país tenga "una relación particular con Siria".

El presidente estadounidense, Barack Obama, auguró que los días de Asad están contados: "No es un asunto de si sucederá o no, sino de cuándo", aseguró Obama en una entrevista a la revista The Atlantic.

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas