SIRIA

Bachar el-Asad denuncia un intento de partición de Siria

AFP PHOTO/SYRIAN TV

En su primer discurso desde hace siete meses, el presidente sirio declaró que el conflicto en Siria era un enfrentamiento entre la patria y sus enemigos, algunos de los cuales desean la partición del país. Su plan de paz fue rechazado por la oposición y varios países occidentales.

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En medio de una guerra que, según la ONU, ha provocado más de 60.000 muertos, el presidente Bachar el Asad reunió este domingo a los allegados al régimen en la Casa de la Cultura y las Artes, en el centro de Damasco. Su discurso, retransmitido por la televisión oficial siria, ha sido un acto de reafirmación en el vacío puesto que su propuesta de “diálogo nacional” no ha hecho mella en la oposición.

La negativa opositora era previsible ya que la rebelión no contempla ninguna negociación que no suponga el fin del régimen Asad. Además, el presidente sirio ha impuesto sus condiciones para ese diálogo: el cese del suministro internacional de armas a la oposición, el cese de las acciones armadas rebeldes y únicamente después las fuerzas del régimen detendrían sus operaciones. Todo ello desembocaría en un diálogo nacional con todas las fuerzas políticas con el objetivo de redactar una nueva Constitución y elegir un nuevo gobierno.

El Asad ha mantenido su retórica sobre los rebeldes, asegurando que detrás de esas milicias está la red terrorista Al Qaeda. El presidente ha sostenido, tal como lo hiciera el viernes su aliado libanés Hassan Nasrallah, que existe un plan extranjero para fragmentar Siria y que los rebeldes responden a esos intereses extranjeros.

El discurso del presidente sirio coincide con una importante movilización diplomática. El próximo miércoles, 9 de enero, el canciller de Irán, aliado de Siria, se reunirá en El Cairo con representantes egipcios y con el emisario internacional Lakhdar Brahimi, quien defiende un plan de paz que desemboque en un cese el fuego y nuevas elecciones en Siria.

Reacciones occidentales

En reacción al discurso del presidente sirio, el ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, dijo en un mensaje difundido en su cuenta Twitter que "las promesas de reforma" de Bashar al Asad "no engañan a nadie, añadiendo que este discurso va "más allá de la hipocresía".

Berlín lamentó que el discurso no exprese "ninguna concienciación nueva", denuncia un "tono marcial" y espera que Asad se "comprometa finalmente a hacer cesar la violencia de sus tropas" antes de evocar "vagas disposiciones para un cese al fuego".

En Washington, la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, afirmó que el plan de Asad está "desconectado de la realidad". El discurso "es otro intento del régimen para aferrarse al poder y no hacer nada (...) para lograr una transición política".

El presidente egipcio Mohamed Mursi, dijo a CNN que apoyaba el llamamiento del pueblo sirio a que se juzgue al presidente Assad por crímenes de guerra, al tiempo que predijo que el régimen gobernante en Damasco caería.

 

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