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Enfoque Internacional

La OTAN pone fin a su misión de combate en Afganistán

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El general John Campbell, comandante de la Fuerza de  Seguridad Internacional de la OTAN en Afganistán, durante una ceremonia en Kabul, el 28 de diciembre de 2014.
El general John Campbell, comandante de la Fuerza de Seguridad Internacional de la OTAN en Afganistán, durante una ceremonia en Kabul, el 28 de diciembre de 2014. REUTERS/Omar Sobhani
Por: Jaime Sevilla
8 min

Tras 13 años de despliegue militar, la Alianza Atlántica deja de combatir en Afganistán, aunque se mantendrá una misión de apoyo y formación al ejército afgano. El país sigue en una situación muy inestable, y los talibanes controlan mayoritariamente las zonas rurales.

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Con el fin de año, la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) pone también fin a su fuerza de combate en Afganistán. La misión empezó en 2001, tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, y derrocó el régimen integrista talibán liderado por el mulá Omar. Hoy en día, los islamistas radicales siguen siendo fuertes en el país.

Gérard Challiand, sociólogo experto en conflictos armados, considera que "la misión de la OTAN está lejos de haber sido un éxito". "Más allá de obligar al mulá Omar a emigrar a Pakistán y de liquidar una gran parte de la estructura de Al Qaeda, la misión no ha conseguido gran cosa", cree este analista, que además subraya los cambios sociales que la guerra ha generado. Explica también que en este momento los talibanes son muy fuertes, especialmente en las zonas rurales. "Son ellos quienes administran justicia, lo cual es muy importante porque significa que en realidad administran el país", indica. Destaca, asimismo, que el bando talibán tiene más motivación para combatir que el ejército afgano.

La situación del país está lejos de ser estable. Tras unas elecciones presidenciales celebradas hace unos meses con acusaciones de fraude, el presidente electo y su principal rival no han conseguido ponerse de acuerdo para formar un gobierno de unidad nacional. Además, según Naciones Unidas, las víctimas civiles del conflicto afgano han aumentado un 19% en 2014; se contabilizaron 3188 muertos hasta finales de noviembre.

Francesc Vendrell, que fue enviado especial para Afganistán de la ONU y de la Unión Europea, cree que quedan por resolver problemas clave en el país: "Ha habido mejoras importantes, desde el punto de vista de la sanidad, de la eduación y del acceso de las mujeres a sus derechos. No obstante, hay poca presencia del gobierno fuera de las ciudades y un nivel muy alto de corrupción. Queda aún muchísimo por hacer". Este diplomático español considera que la comunidad internacional podría haber actuado mejor: "El problema de Afganistán no es solo militar, es un problema político y de subdesarrollo. Para luchar contra una guerrilla y contra los talibanes hay que tener objetivos políticos muy claros".

Aunque ahora la Alianza Atlántica pone fin a la misión de combate, las tropas no abandonan del todo el país. Se quedan doce mil quinientos militares con el objetivo de ayudar y formar al ejército afgano. Además, Estados Unidos se reserva la posibilidad de intervenir si se produjera un avance rápido de los talibanes.

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