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Palestina

Disolución del gobierno de unidad por fracturas internas

El presidente palestino, Mahmud Abas habla en el Foro Económico Mundial el pasado 22 de mayo 2015
El presidente palestino, Mahmud Abas habla en el Foro Económico Mundial el pasado 22 de mayo 2015 REUTERS/Muhammad Hamed
Texto por: RFI
3 min

El primer ministro palestino Rami Hamdalá presentó la dimisión de su gobierno de unidad, ante la fractura creciente entre Cisjordania y la Franja de Gaza, y el desafío a la Autoridad Palestina que han representado las discusiones secretas entre Hamas e Israel.

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Los palestinos miraban con confianza al gobierno de unidad nacional formado hace apenas un año. Sin embargo el ejecutivo nunca logró ejercer ni tampoco consiguió crear puentes entre los diferentes partidos palestinos, dice nuestra corresponsal en Jerusalén Beatriz Lecumberri.

"Hamdalá ha presentado su dimisión a Abas y Abas le ha ordenado formar un nuevo gobierno", dijo Nimr Hamad, consejero político del presidente palestino, Mahmud Abas. El primer ministro saliente deberá iniciar consultas de forma inmediata con todas las formaciones y movimientos palestinos, incluido Hamas, añadió.

Pero la disolución del gobierno de unidad, que además debía consagrar la reconciliación entre los grandes rivales de Al Fatah, partido laico,  y el movimiento islamista Hamas, añade nuevas incertidumbres a las ya presentes.

Las perspectivas de creación de un Estado palestino parecen más lejanas que nunca y la proclamada reconciliación ha quedado por el momento en la nada, mientras se consuma el alejamiento político de Gaza, bajo el control de Hamas, y Cisjordania, dirigida por Al Fatah.

Por su parte Hamas anunció a través de su portavoz Sami Abu Zuhri que "rechazaba todo cambio unilateral de gobierno sin el consentimiento de todas las partes".

Más allá de las declaraciones de principios, un alto responsable del movimiento islamista, Ziad al Zaza, dejó una puerta abierta, llamando al presidente Abas a reemplazar al actual gobierno, compuesto deliberadamente por tecnócratas apoyados por Fatah y Hamas, por un gobierno más político, "con (representación de) todos los movimiento nacionales e islámicos para hacer frente a la ocupación israelí".

"Creo que vamos hacia un gobierno de políticos, no de tecnócratas", concidió un responsable de la OLP que pidió mantener el anonimato. Las discusiones internas han puesto de manifiesto la necesidad de un gobierno de ese tipo, aseguró.

El problema es que gran parte de la comunidad internacional rechaza tratar con Hamas, considerada organización terrorista por Estados Unidos, la Unión Europea o Israel.

La Autoridad Palestina, organización interina creada en 1994 tras los acuerdos de Oslo para gobernar todos los territorios palestinos y dominada por Al Fatah, debió contentarse con administrar Cisjordania tras la victoria electoral de Hamas en Gaza en 2006.

Pese a dejar sus diferencias internas de lado durante la guerra de Gaza en verano de 2014, la confrontación entre ambas formaciones volvió meses después, dominada por la ausencia de reconstrucción de la Franja o la cuestión de la integración de miles de funcionarios de Hamas y del pago de sus salarios por parte del gobierno de la Autoridad Palestina.

Pero la mayor preocupación del presidente Abas proviene de la existencia de contactos indirectos entre Hamás y el gobierno israelí, que se saltaron a la Autoridad Palestina, para intentar concluir una tregua duradera en la Franja durante la guerra del pasado verano.

Si la Autoridad acepta la posibilidad de un acuerdo entre Hamas e Israel que no la incluya "toda la idea de un Estado palestino desaparece completamente", aseguró un responsable de la OLP.

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