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TURQUÍA

PKK reivindica el ataque suicida contra un cuartel

Militantes del PKK en una zona bombardeada por el ejército turco en el norte de Irak.
Militantes del PKK en una zona bombardeada por el ejército turco en el norte de Irak. AFP PHOTO / SAFIN HAMED
Texto por: RFI
3 min

Un ataque suicida, orquestado por los kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), se cobró la vida de dos soldados turcos en la región de Agri, cerca de Diyarbakir, al sudeste de Turquía. Este atentado contra un puesto de la gendarmería ocasionó también 24 heridos.

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El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) ha reivindicado el ataque suicida contra un edificio de la gendarmería que este domingo acabó con la vida de dos personas y dejó una treintena de heridos.

Anatolia, la agencia de información del poder turco, explicó que a tempranas horas del domingo un tractor cargado con dos toneladas de explosivos se estrelló voluntariamente contra la sede de una gendarmería. Es el primer ataque de este tipo desde el reinicio de las hostilidades entre el PKK y el ejército turco. Se produjo en la provincia de Agri, fronteriza con el Irán.

Asímismo, más al sudeste, no lejos de la población de Mardín, a poca distancia de la frontera con Siria, una mina estalló este domingo al paso de un convoy militar en una carretera cercana a esta localidad. El gobierno también atribuye esta acción a la guerrilla del PKK.

Desde el 22 de julio, fecha de ruptura de la tregua entre Ankara y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, alrededor de 17 efectivos militares han sido víctimas de los ataques organizados por los guerrilleros y decenas de heridos se suman a este trágico balance.

Bombardeos turcos en Irak

En una ofensiva que aspira a cortar de raíz el problema, el gobierno emprendió una serie de bombardeos con aviones caza F16 en la zona montañosa del norte de Irak, donde se atrinchera la guerrilla del PKK desde hace años. El resultado ha sido la muerte de aproximadamente 260 combatientes kurdos y de unos 400 heridos, según estimaciones del poder turco.

Al mismo tiempo, en territorio turco, diez militantes del PKK han muerto a manos de las fuerzas de seguridad del estado.

Para poner fin a estos ataques aéreos ininterrumpidos, el gobierno de Irak y la presidencia de la región autónoma del Kurdistán iraquí, en la persona de Masud Barzani, exigieron al PKK que se retirara del país para evitar que la población civil continuara sufriendo las consecuencias de esta guerra.

En efecto, en algunas poblaciones iraquíes, como Zergele, ubicada en el macizo montañoso de Kandil, ha habido víctimas iraquíes, ajenas al conflicto. Ante estas circunstancias, el gobierno turco expresó su “tristeza” en un comunicado oficial, al tiempo que prometía una investigación sobre los hechos. Aun así, aclaró que el comando de los combatientes del PKK se encuentra en esta zona, transformada en la base de retaguardia central de la rebelión kurda.

Si bien ha habido un alto en los bombardeos de la región, que ha permitido respirar a la población civil, Ankara anuncia desde ya que las incursiones de sus aviones F16 en el norte del Irak continuarán.

Paralelamente los llamados a la paz son numerosos, exhortando al reinicio del diálogo entre las partes beligerantes.

Manifestantes exhiben fotos del líder del PKK, Abdullah Oçalan, que se encuentra en prisión, Diyarbakir, 1° de agosto de 2015.
Manifestantes exhiben fotos del líder del PKK, Abdullah Oçalan, que se encuentra en prisión, Diyarbakir, 1° de agosto de 2015.

 

 

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