Enfoque Internacional

Grupo EI cambia de estrategia tras derrotas en campo de batalla

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El barrio de Karrada, en pleno corazón de Bagdad, donde tuvo lugar el atentado del pasado 3 de julio de 2016.
El barrio de Karrada, en pleno corazón de Bagdad, donde tuvo lugar el atentado del pasado 3 de julio de 2016. REUTERS/Khalid al Mousily

El reciente atentado de Bagdad muestra un cambio de estrategia de la organización del Estado Islámico, en momentos en que ha tenido fracasos militares en su terreno.

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En medio de los funerales de las víctimas del atentado de Bagdad que dejó más de 200 muertos, y tras haber decretado tres días de duelo nacional, las autoridades iraquíes ejecutaron casi inmediatamente a cinco yihadistas sin precisar los delitos por los que habían sido condenados.

40 sospechosos permanecen detenidos y el Ministerio de Justicia quiso mandar un mensaje fuerte y declaró que se sigue aplicando los castigos justos a aquellos cuyas manos están manchadas con sangre iraquí.

Un mensaje fuerte que pretende calmar los ánimos: la ira de los iraquíes va hacia los que cometieron los atentados pero también hacia las propias autoridades, acusadas de no ser capaces de instaurar medidas de seguridad eficaces.

Para Kader Adberrahim, analista político, este atentado comprueba que a pesar de sus derrotas militares, los yihadistas siguen matando: “Hay que recordar que la organización del Estado Islámico controla todavía una gran parte de Irak y visiblemente el gobierno central de Bagdad tiene muchas dificultades para anticipar ese tipo de atentados, y hay que decir que el país vive una situación particular: hace mucho calor y además es el fin del Ramadán. Es un momento en que hay mucha gente en las calles preparando las celebraciones”.

“Para mí no es una sorpresa que se haya matado a tanta gente”, prosigue el analista. “Tampoco es una sorpresa que el EI haya elegido este periodo para cometer este tipo de atentados. Esto comprueba que está cambiando de estrategia en momentos en que en su terreno ha tenido varios fracasos militares. Si bien está fragilizada, la organización sigue presente”.

Rafael Calduch, analista político de la Universidad Complutense de Madrid, considera por su parte que esta nueva estrategia demuestra que los yihadistas están pasando por una suerte de “repliegue” estratégico tras las derrotas militares, aunque esa estrategia terrorista anuncia una serie de atentados sangrientos en todo el mundo.

En Irak, el gobierno retomó el control del bastión de los yihadistas, la ciudad de Faluya, a unos 60 kilómetros al oeste de Bagdad. Una ciudad que pretendía ser la base de preparación de los atentados del grupo Estado Islámico contra la capital.
 

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