Enfoque Internacional

Una década de guerra: “Siria seguirá siendo el patio trasero de las potencias”

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La ofensiva turca de febrero  en Idlib, provincia del noreste, y los enfrentameintos con las tropas sirias provocaron un éxodo de un millón de personas
La ofensiva turca de febrero en Idlib, provincia del noreste, y los enfrentameintos con las tropas sirias provocaron un éxodo de un millón de personas REUTERS/Khalil Ashawi

Siria entra en el décimo año de guerra con cinco ejércitos extranjeros interviniendo en el territorio y Bashar Al Assad aun en el poder. Entrevistado por RFI, el investigador del departamento de estudios de la guerra del King’s College de Londres, Gabriel Garroum Pla, estima que el futuro de Siria no va a pertenecer a los sirios.

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“El gobierno sirio, si sale vencedor de esta guerra, será un actor controlado por aquellos que le han garantizado su supervivencia”, dice el experto para quien el futuro del país estará decidido será decidido por las potencias extranjeras presentes ya en el país.

RFI: Más de 380 mil muertos, la economía completamente devastada, ciudades arrasadas, el mayor éxodo desde la Segunda Guerra Mundial: 11 millones de sirios desplazados o refugiados, muchas veces amontonados en las fronteras de una Europa que no les permite entrar. El reclamo ciudadano de democracia y libertad se transformó en una década sangrienta. 

Gabriel Garroum: Sin duda, es el conflicto de la década. Desde Los Balcanes, no habíamos visto un conflicto de estas dimensiones por la intervención internacional de varios países, por lo que significa Siria a nivel regional y, sobre todo, por la enorme destrucción que ha habido en el país y la cantidad de muertos y de desplazados. La mitad de la población se encuentra desplazada, ya sea como refugiada en un tercer país o desplazada dentro del territorio. Es una guerra que ha cambiado por el panorama del país por completo.

RFI: Y que cambió también las dinámicas de la guerra misma con la intervención de ejércitos de grandes potencias que no están dispuestos a irse y que se pueen quedar para definir otro rumbo, otra geografía y otra división política para el país.

Gabriel Garroum: Sí. Ha sido una guerra que a lo largo de su trayectoria ha ido teniendo cambios importantes: Primero, la militarización de la oposición en 2012. En 2014, la aparición del grupo Estado Islámico que fue un punto de inflexión muy importante porque, si hasta el momento, el gran debate era quién debía controlar Damasco, quién debía ocupar la presidencia, ahí el foco se trasaldó al Estados Islámico, vinieron las intervenciones y todo el mundo empezó a preocuparse por los refugiados como consecuencia de la violencia del Estado Islámico.  

Luego, Rusia entró en el tablero, vino el final de la guerra en Alepo en 2016 y más recientemente, los Acuerdos de Astana entre Rusia, Turquía e Irán. Y, finalmente, la voluntad de Turquía de prolongar la guerra esperando que el desenlace en la provincia de Idlib, que ahora es el foco principal, le beneficia. Pero, sin duda, a lo largo de todos estos picos la población civil es la que más ha sufrido.

 

RFI: ¿Cómo podría ser la Siria del 2020 y 2021?

Gabriel Garroum: Lo que está claro es que,  por desgracia, el futuro de  Siria no va a pertenecer a los sirios. En toda su trayectoria y cada vez mas, esta guerra civil ha sido externalizadoa y ha dependido más de lo que Rusia, Estados Unidos, Turquía e Irán han ido decidiendo.

Por lo tanto, el futuro de Siria en la posguerra -aunque esas distinciones entre guerra y posguerra cada vez son menos existentes-  será el de un país gobernado por acuerdos muy frágiles, con muchas dificultades, tutelado por ciertas potencias extranjeras y no decidido por sí mismo.

Si el gobierno sirio sale vencedor de este esta guerra civil, será un actor que estará controlado por aquellos actores que garantizaron su supervivencia. Creo que la Siria del 2020 o 2021 tendrá menos frentes de guerra pero muchas más líneas de conflicto que están por definirse.

RFI: ¿Un Bashar al-Asad en el poder de un país que estaría bajo un protectorado de Rusia e Irán y con la presencia de Turquía importante en el norte y  las tropas estadounidenses alargando su presencia como lo han hecho en Afganistán?

Gabriel Garroum: Sí, Turquía ha mostrado en toda la franja norte del país una intención clara de mantener su influencia en un escenario de postguerra. Rusia ha adquirido muchísima más influencia; tiene más bases y será un factor clave, incluso en la redacción de una nueva constitución.

Estados Unidos con su idea de retirar las tropas dio la  impresión de que se iba  del foco y que aceptaba, en cierto modo, la decisión pragmática de no meterse en líos, pero mantiene sus tropas en los en los pozos petroleros del norte aunque, al igual que la Unión Europea, parece fuera del tablero de capacidad de decisión  política en el terreno. Y en el equilibrio de poder con Turquía en relación a los kurdos del noreste, Estados Unidos puede seguir siendo un actor.

Obviamente, Irán sigue manteniendo su voluntad de mantener influencia regional y ve en Siria un espacio ideal para ello. Por lo tanto, Siria va a seguir siendo el patio trasero de muchas potencias y, claro, eso va causar un gran perjuicio para los sirios que, después de todos estos años, lo van tener aún más difícil.

 

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