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LÍBANO

'El Líbano necesita una verdadera revolución institucional', dice politólogo

Dos poderosas explosiones en Beirut dejaron más de un centenar de muertos y miles de heridos y provocaron incontables daños en la capital libanesa.
Dos poderosas explosiones en Beirut dejaron más de un centenar de muertos y miles de heridos y provocaron incontables daños en la capital libanesa. AFP
Texto por: Carlos Pizarro
5 min

En Beirut, el presidente francés Emmanuel Macron recordó que su país pretende organizar la ayuda internacional y pidió al Gobierno libanés "reformas indispensables" y un "nuevo pacto político" para evitar el "hundimiento" del país. Sin embargo, reformar el Líbano es una tarea prácticamente imposible para Sami Nair, politólogo catedrático de la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla. Entrevista.

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RFI: ¿Cuál es el panorama político actual en el Líbano?

Sami Nair: La explosión es aparentemente un accidente, por lo que sabemos ahora, pero probablemente hay detrás algo mas complejo. Lo que sí está perfectamente claro es el estado de dejadez generalizado que sufre el país, y el puerto no escapa a esta situación. Es una manifestación de una situación mucho más compleja y general. El país está en una crisis profunda, casi se encuentra sin cabeza política, es un país totalmente sometido a contradicciones y luchas internas, y al mismo tiempo tiene un grave problema con la comunidad internacional. Me parece que las grandes potencias que tienen un papel importante en el Fondo Monetario Internacional, empezando por Francia, esos últimos meses, no han hecho digamos nada para que el Líbano pueda conseguir los préstamos que hubieran permitido afrontar una situación de urgencia. Ahora con este terrible accidente, probablemente la posición de Francia va a cambiar, como la de otros países en nombre de la solidaridad. Pero no solucionará absolutamente nada porque el problema es interno, tiene que ver con el sistema político.

RFI: El presidente francés Emmanuel Macron habló de reformas en el sistema político. ¿Cómo se pueden llevan a cabo? ¿Es posible reformar el complejo sistema sociopolítico del país?

Samir Nair: La cuestión es la siguiente: pedimos reformas, pero ¿quién va a reformar el país? Las fuerzas que están ahí, el sistema tal y como existe ahora, no permiten reformas. Porque cada grupo aprovecha por su parte de una parcela de poder, entonces estamos pidiendo a los mismos que llevan un sistema totalmente corrupto acabar con la corrupción de la cual ellos son las manifestaciones. Es contradictorio. ¿Quién es el sujeto que va a poder reformar? El Líbano no necesita solamente reformas, necesita una verdadera revolución institucional. Necesita probablemente la negociación de una nueva Constitución, la construcción de una idea de interés general, que no existe en ese país. En ese país existe el interés comunitario, es decir que cada comunidad lucha por si misma. Entonces el problema es el siguiente: si podemos o no conseguir un sistema basado en el interés general y a partir de ahí, si podemos poner en marcha unas políticas económicas, unas políticas de participación ciudadana. Por primera vez en la historia del Líbano, se ha construido como un pueblo unido frente a este sistema corrupto, comunitarista. Hubo manifestaciones en el 2019, y en realidad la crisis empezó en 2015 cuando hubo este problema con las basuras en todas partes. Estamos en un sistema paralizado por sus propios elementos sistémicos. Lo que hay que hacer es reconstruir o construir por primera vez, porque hay una demanda del pueblo, una sociedad basada en el interés general y no en el interés de cada comunidad.

RFI: ¿Es el final de un sistema heredado en 1943 tras la toma de independencia? ¿El fin de un ciclo?

Sami Nair: Creo que ahora el sistema se ha agotado, ha llegado a un momento de agotamiento, no puede seguir más. El país había beneficiado de ayuda internacional, había beneficiado de los sirios, de los sauditas, los estadounidenses, los franceses, todos en algún momento han apoyado para dar un poco de respiro al sistema. Ahora ha llegado un momento en el que las contradicciones internas y las contradicciones externas hacen que el sistema se está asfixiando. No podrá seguir mucho tiempo, tendrá que o reformarse de manera institucional y diría constitucional, o acabar en un estallido generalizado. El Líbano ha llegado a una encrucijada. ¿Cómo la van a solucionar? No sé. En otros países árabes, se ha solucionado negativamente como en Egipto donde los militares cogieron el poder y han puesto otra vez en marcha una dictadura militar. En el Líbano una dictadura militar es prácticamente imposible, porque el ejército es muy débil. Tampoco hay ahora fuerzas políticas para una solución democrática, pero hay una demanda democrática del pueblo. A ver cómo todo esto se puede solucionar. Además, las potencias exteriores, Francia, Siria, Israel, Arabia Saudita, todos estos países están mirando la situación con mucha inquietud.

RFI: ¿Cómo el Líbano va a recibir ayuda del exterior tras la desconfianza que existe de los inversores con este país? ¿Cómo se podría gestionar la ayuda urgente?

Sami Nair: Hay dos soluciones. La primera que se mande ayuda bajo control de los países que mandan la ayuda con las autoridades libanesas. Pero esto significa un control de un mes, dos meses, y después el sistema corrupto se va a empoderar de todo, y lo que va a llegar se va a transformar en mercado negro. La otra solución sería que hubiera una intervención mucho más eficaz de la ONU, del sistema de solidaridad internacional oficial, y que la ONU se encargue de repartir y controlar esa ayuda. Pero nadie ha pedido nada a la ONU. No sé lo que la Unión Europea puede hacer, pondrá como siempre un poco de dinero y dentro de un mes nadie hablará de lo que ha ocurrido. Lo digo sin pesimismo excesivo, pero mientras no se reforme el sistema en su conjunto, desgraciadamente, no podremos controlar ni la ayuda ni la solidaridad.

 

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