Afganistán

Afganistán: Ante el avance de los talibanes, los soldados huyen a Tayikistán

Un miembro de las fuerzas de seguridad afganas camina por la extensa base aérea de Bagram tras la salida de los militares estadounidenses, en la provincia de Parwan, al norte de Kabul, Afganistán, el lunes 5 de julio de 2021.
Un miembro de las fuerzas de seguridad afganas camina por la extensa base aérea de Bagram tras la salida de los militares estadounidenses, en la provincia de Parwan, al norte de Kabul, Afganistán, el lunes 5 de julio de 2021. AP - Rahmat Gul

En Afganistán, los talibanes siguen ganando terreno mientras las tropas extranjeras continúan su retirada, que se completará el 11 de septiembre. En el norte del país, los insurgentes han lanzado varias ofensivas importantes en las últimas semanas. Cientos de soldados incluso huyeron a la vecina Tayikistán el domingo 5 de julio por la noche, tras el asalto talibán.

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Con nuestra corresponsal en Kabul, Sonia Ghezzali.

Los talibanes continúan sus ofensivas contra las fuerzas de seguridad afganas en la montañosa provincia de Badakhshan, fronteriza con el vecino Tayikistán. Las autoridades afganas aún tienen el control de la capital de la provincia, pero las fuerzas de seguridad se esfuerzan por contener el avance de los talibanes, que parece estar derribando distritos como fichas de dominó.

Los soldados están huyendo frente a los insurgentes que han utilizado una estrategia formidable. Envian delegaciones de barbas blancas -representantes tradicionales de la comunidad- para que hablen con los soldados en sus puestos y los convenzan de que huyan y entreguen las armas. Una estrategia que ha dado sus frutos en varios distritos del país y en particular este fin de semana en Badakhshan.

Las victorias militares de los talibanes, que publican regularmente en las redes sociales vídeos de sus combatientes desfilando por las ciudades y pueblos conquistados, son un golpe innegable para la moral de las tropas afganas. Estos soldados estarán solos contra los talibanes en menos de tres meses con un equipo militar que a menudo es inadecuado.

En Kabul, como en otras partes, es con fatalidad y terror que una gran parte de la población parece estar preparándose para el regreso de los talibanes. El ambiente está cargado de una profunda tristeza. Las caras de las personas que conocemos y entrevistamos están muy marcadas. La gente parece preocupada, abatida, aterrorizada.

Desde hace varias semanas, cada reunión, cada entrevista, cada reportaje que hacemos nos hace ver que los talibanes están ahí, que están a las puertas de Kabul. Traen consigo su visión del mundo, su interpretación del Islam. Y su forma de concebir la sociedad dista mucho de lo que era Afganistán antes de su régimen en 1996, y de lo que ha sido Afganistán desde 2001. No en todo el país, por supuesto, pero sí en ciudades como Kabul, donde hombres y mujeres trabajan en las mismas oficinas y conversan en los cafés.

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