Noticias de América

Dos años después se perpetúa la represión en Nicaragua, dice informe de la FIDH

Audio 02:22
Una mujer herida tras haber sido golpeada por la policía en una marcha contra el gobierno de Daniel Ortega, el 23 de septiembre de 2018.
Una mujer herida tras haber sido golpeada por la policía en una marcha contra el gobierno de Daniel Ortega, el 23 de septiembre de 2018. AP - Oscar Navarrete

A menos de un año de elecciones generales en Nicaragua, un informe de la Federación internacional por los Derechos Humanos (FIDH) y del Centro nicaragûense de Derechos Humanos (CENIDH) vuelve sobre el sangriento año 2018 y las ejecuciones extrajudiciales de más de 300 personas entre abril y septiembre. Destaca cómo este estado represivo se perpetúa todavía dos años después.

Anuncios

"La política de represión y las muertes documentadas constituyen ejecuciones extrajudiciales y crímenes de lesa humanidad", dice el informe publicado este jueves 11 de febrero por la Federación internacional por los Derechos Humanos (FIDH) y el Centro nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH).

En este trabajo se analizaron 113 ejecuciones extrajudiciales de las 328 muertes registradas en el contexto de la represión entre abril y septiembre de 2018.

El gobierno de Ortega reconoció 200 muertes durante las protestas, que atribuyó a un "fallido golpe de estado" promovido por Washington con el apoyo de la oposición interna.

“Llegamos a la conclusión de que estamos frente a ejecuciones extrajudiciales y asesinatos cometidos por la fuerza pública, en algunos casos con francotiradores o por grupos paramilitares”, dice a RFI la directora de la oficina para las Américas de la FIDH, Jimena Reyes. “Algunos tienen personería jurídica porque son grupos relacionados, por ejemplo, con el FSLN, el partido del señor Ortega y otros que son unas pandillas, o grupos de choques, pero que han sido reclutados por el Estado, que los tienen en sus planillas de salarios. Y esto es algo que nos preocupa enormemente”.

La FIDH recomendó desmantelar estos grupos, el cese de la represión y la liberación de un centenar de opositores aún presos.

Dos años después y a nueve meses de las elecciones, el sistema represivo se prolonga, denuncia el informe.

“Las tácticas han cambiado”, dice Reyes. “Ya no estamos frente a esta represión, pero de todas formas todavía hoy hay más de 100 presos políticos. Algunos de ellos que habían sido liberados en el 2019, están siendo estigmatizados. La policía o las fuerzas de choque van a las casas, le echan pintura y escriben mensajes de odio. También hay una especie de estigmatización administrativa donde los estudiantes no pueden inscribirse en las universidades públicas y hay 400 médicos o trabajadores de la salud que han sido despedidos, porque curaron o se ocuparon de personas consideradas como de la oposición”.

En octubre pasado entro en vigor en Nicaragua la Ley de Regulación de Agentes Extranjeros, que impide donaciones internacionales, y que ha obligado a ONG a suspender actividades.

“Cualquier gasto que hagan o si deciden cambiar el rubro tienen que reportarlo a las autoridades”, dice Reyes. “Los que han tratado de registrarse ha constatado que aparentemente no les quieren dar los salvoconductos que permiten probar que están registrados. Entonces estamos como en una situación kafkiana administrativa, donde simplemente se está tratando de poner cualquier obstáculo que se pueda, aniquilando la posibilidad de que la sociedad civil siga haciendo su trabajo”.

Ortega, en el poder desde 2007, no descarta optar este año a la que sería su tercera reelección sucesiva.

Con AFP

Boletín de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas