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Salud y bienestar

Los ancianos, los más vulnerables frente a la Covid-19

Audio 15:50
Florentino Martínez se emociona al ver a su esposa María Emilia el primer día en que las visitas familiares se reanudan después de tres meses debido a la epidemia de coronavirus, en el hogar de ancianos Centro Casaverde en Navalcarnero, en las afueras de Madrid, España, el 8 de junio de 2020.
Florentino Martínez se emociona al ver a su esposa María Emilia el primer día en que las visitas familiares se reanudan después de tres meses debido a la epidemia de coronavirus, en el hogar de ancianos Centro Casaverde en Navalcarnero, en las afueras de Madrid, España, el 8 de junio de 2020. REUTERS - Susana Vera
Por: Ivonne Sánchez

En esta pandemia de la Covid-19, los ancianos han pagado un triste tributo, siendo el grupo más vulnerable ante el nuevo coronavirus. Hipertensión, diabetes y sobrepeso, frecuentes en la tercera edad, son tres factores de riesgo que pueden agravar la enfermedad, además de otras patologías crónicas que pueden tener. Las residencias para ancianos fueron focos de contagio importantes en España y Francia y a principios de la pandemia hubo una cierta confusión en los protocolos a aplicar. Por otra parte, muchas personas mayores no pudieron ingresar a los hospitales aplicándose una “medicina de guerra” al estar saturados los servicios sanitarios y seleccionar a los pacientes con mayores posibilidades de sobrevivir.  

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Ancianos y Covid-19. Los datos recopilados no son definitivos, ya que al principio de la pandemia apenas se realizaron tests a las personas con síntomas. Tampoco hubo pruebas que diagnosticaran la causa de fallecimiento, señalando simplemente neumonía.

En algunos países, ante el aumento exponencial de casos con Covid, las autoridades sanitarias optaron por atender primero a los pacientes más jóvenes, cuyas posibilidades de sobrevivir eran mayores, lo que provocó una gran emoción y perplejidad.

En España más de 19 mil personas que vivían en las 5 mil residencias que cuenta el país, murieron por coronavirus o con síntomas similares.

Los ancianos en Francia también pagaron un alto tributo, contabilizando más de  la mitad de sus fallecidos por Covid 19, esto es, 14 mil personas. Y de estas, 10 mil murieron en estas residencias ya que muchas de ellas no pudieron ser ingresadas en los hospitales por falta de lugar.

Nuestra colega Lucile Gimberg pudo recabar el testimonio anónimo de un enfermero de una residencia de ancianos de Mulhouse (Alsacia), duramente golpeada por la pandemia. Este asilo acoge normalmente a 80 residentes pero el coronavirus llegó a fines de febrero de manera sigilosa tomándolos por sorpresa.

Escuche aquí el programa radiofónico en su versión larga sobre los ancianos y la Covid 19:

 

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El enfermero y sus colegas lograron conseguir oxígeno para sus pacientes pero eso no era suficiente ya que las residencias no contaban con el material necesario para ocuparse bien de estos pacientes graves que desarrollaban súbitamente una deficiencia pulmonar y que no tenían acceso a los hospitales.

En este asilo, uno de cada siete residentes murió de la Covid 19. Y las imágenes de las personas sufriendo marcaron al personal sanitario para siempre. Muchos otros se salvaron en una segunda etapa, cuando las clínicas comenzaron a acoger a estos pacientes en unidades especiales Covid. Y también, según contó este enfermero, gracias a un tratamiento mixto de hidroxicloroquina y azitromocina, promovido por el polémico profesor de Marsella Didier Raoult.

El aislamiento en las residencias para ancianos

Otro aspecto que afectó a esta población de la tercera edad fue el aislamiento forzado que se les impuso. El médico de familia Luc Bostaetter del centro de salud de Bartenheim de la región de Alsacia (este de Francia), le confió a Lucile Gimberg: “Lo más terrible fueron las residencias de ancianos. En un asilo, el nexo social es algo fundamental y de buenas a primeras se acabaron las visitas, las animaciones, estos lugares se convirtieron en un espacio muerto. Cada paciente estaba aislado en su recámara, sin derecho a salir, sin ningún contacto. Tengo pacientes de esas residencias que murieron, estoy seguro que murieron simplemente de tristeza….recuerdo a una paciente de 99 años de edad, que antes de la pandemia estaba muy bien, alerta, y un día me llama la enfermera de la residencia para decirme que la paciente no iba bien, que había dejado de hablar. Fui a verla acompañado de una estudiante de medicina, ella la examinó, le tomó la tensión y al final tomó una botella y le dio de beber. Y la paciente en ese momento dijo “merci”, gracias…..Y ese “merci” me apenó profundamente. Me dije, esa persona simplemente necesita que la acompañen, que se ocupen de ella como lo hizo la estudiante de medicina, sólo necesita que le den un poco de agua, y es que en la residencia nadie le daba agua, ya que el personal no se daba abasto…”

Escuche aquí el reportaje especial sobre el personal sanitario que hizo Lucile Gimberg en Mulhouse, en la región de Alsacia, una de las más afectadas al principio de la pandemia.

Los especialistas coinciden en que es necesario replantear protocolos claros y transparentes, tanto en la gestión de las residencias como en la coordinación con los servicios sanitarios de los hospitales para que los ancianos no vuelvan a pagar un tributo tan alto en esta pandemia de la Covid-19.

Entrevistados: el médico internista Martín Zárate Lagunes, especialista en geriatría y en biología del envejecimiento y responsable del servicio de urgencias en una clínica en Suiza. Manuel Gil, de la plataforma Papyhappy, especializada en residencias para ancianos de España, Francia y Suiza.  Un enfermero (testimonio anónimo) de una residencia para ancianos de Mulhouse y el médico de cabecera Luc Bostaetter del centro de salud de Bartenheim en Alsacia.

 

 

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